El Papa León XIV concluyó esta semana una controvertida gira africana de 11 días por cuatro naciones, enfrentando críticas por sus visitas a Camerún y Guinea Ecuatorial, países gobernados por presidentes autoritarios de larga data. Los críticos, incluido el abogado de derechos humanos Tutu Alicante, argumentan que estas visitas otorgan una legitimidad indebida a regímenes acusados de corrupción y abusos contra los derechos humanos. La gira también generó fricciones diplomáticas con la administración Trump por la política de Oriente Medio.
La extensa gira del pontífice, que comenzó el 13 de abril en Argelia, recorrió el continente, atrayendo a inmensas multitudes de fieles. En Duala, Camerún, más de 100.000 personas se congregaron para una misa. Se estima que 130.000 asistieron a dos eventos en Angola.
Estas cifras subrayan la profunda conexión espiritual que muchos católicos africanos sienten hacia la Santa Sede. Sin embargo, las elecciones de itinerario para la segunda mitad del viaje han sido objeto de un intenso escrutinio por parte de observadores políticos y defensores de los derechos humanos. Angola, la tercera parada, posee un importante patrimonio católico, que se remonta a las épocas coloniales europeas.
Mauro Rui Callado Cortêz, un maestro católico de 44 años en Angola, describió su contacto visual con el Santo Padre como un “momento único” que transmitió “gran ligereza física y espiritual”, informó CNN. Cortêz, quien presenció visitas papales anteriores en 1992 y 2009, consideró la presencia de León como “una gran bendición” para la nación, que emergió de una guerra de casi tres décadas en 2002. El pontífice instó a la nación a superar sus divisiones de larga data.
Dos días antes, el 15 de abril, León llegó a Camerún en un momento políticamente tenso. El presidente Paul Biya, de 93 años, quien ha gobernado durante 43 años, había firmado recientemente un decreto que restablecía el cargo de vicepresidente. Esta legislación, aprobada por el parlamento unos 10 días antes de la llegada del papa, permite al vicepresidente asumir automáticamente la presidencia si Biya fallece o queda incapacitado.
El padre Ludovic Lado, un sacerdote camerunés, expresó su aprensión, compartida por grupos de oposición, de que esta medida podría facilitar una sucesión dinástica. Escribió al papa en noviembre, pidiéndole que reconsiderara su visita, una preocupación que la Santa Sede reconoció, según una carta que Lado publicó en Facebook. Biya aseguró su octavo mandato presidencial en octubre, una victoria que podría mantenerlo en el poder hasta que tenga casi 100 años.
Su reelección desencadenó protestas generalizadas, durante las cuales las fuerzas de seguridad camerunesas habrían matado al menos a 48 personas. Los opositores al régimen afirmaron que la elección fue fraudulenta. El Consejo Constitucional de Camerún, sin embargo, desestimó estas peticiones, citando falta de pruebas. "La región de África Central que el papa está visitando incluye algunos de los sistemas políticos más arraigados y autoritarios", dijo Lado a CNN. "Camerún es una clara ilustración de esta realidad, con un historial preocupante en materia de gobernanza y derechos humanos."
El martes, el pontífice aterrizó en Guinea Ecuatorial, una antigua colonia española donde el 74% de la población se identifica como católica. El presidente del país, Teodoro Obiang, de 83 años, ha ostentado el poder durante más de cuatro décadas. Tutu Alicante, un abogado de derechos humanos que dirige una organización sin fines de lucro centrada en los derechos humanos y la lucha contra la corrupción en la nación, se opuso a la visita.
Temía que legitimara a sus líderes. Esto es lo que no le están diciendo: El cálculo político en tales visitas a menudo se extiende más allá del alcance espiritual. El hijo de Obiang, el vicepresidente Teodoro Obiang Jr., negó los informes de los medios que alegaban recortes salariales para los funcionarios públicos para financiar la visita papal, desestimándolos como “información falsa”. A pesar de su riqueza petrolera, casi la mitad de los casi 2 millones de habitantes de Guinea Ecuatorial viven en la pobreza.
El gobierno ha enfrentado numerosos escándalos de corrupción. En 2021, el Reino Unido sancionó a Obiang Jr. por desviar millones de dólares, que según los funcionarios financiaron mansiones de lujo, jets privados y un guante de 275.000 dólares que una vez usó Michael Jackson. Las cuentas no cuadran para el ciudadano promedio en un sistema así.
Fue juzgado en ausencia en Francia el año anterior, recibiendo una sentencia suspendida de tres años y una multa superior a los 30 millones de dólares por malversación de fondos. Él ha negado consistentemente cualquier irregularidad. "Hay muchos otros países africanos a los que podría ir", dijo Alicante a CNN, refiriéndose al Papa León XIV. "Pero está eligiendo reunirse con dos de los jefes de estado con más años en el poder del mundo. El papa es la figura diplomática más grande del mundo.
Su presencia en cualquier país dice mucho sobre lo que cree la Iglesia Católica." Siga la influencia, no la retórica, al evaluar estos compromisos de alto nivel. A lo largo de su gira, León se pronunció consistentemente contra la corrupción. En el Palacio Presidencial de Yaundé, frente al presidente Biya, enfatizó que “Para que prevalezcan la paz y la justicia, deben romperse las cadenas de la corrupción, que desfiguran la autoridad y la despojan de su credibilidad”. También abordó el conflicto en curso en Camerún entre el gobierno francófono y los separatistas de habla inglesa, un conflicto que ha cobrado miles de vidas en la última década.
El sacerdote jesuita Lado observó que el mensaje del papa a las autoridades camerunesas, aunque “alentador”, fue, sin embargo, ignorado. “Estamos tratando con un régimen particularmente astuto”, afirmó. Kah Walla, política y activista social, compartió los sentimientos encontrados en torno a la visita papal a Camerún. “Hay más de 8 millones de católicos en Camerún que estaban eufóricos y encantados de ver a su Santo Padre”, dijo a CNN. “Pero definitivamente hay un sabor amargo para algunos de nosotros cuando pensamos en cómo el régimen utilizará esta visita para legitimarse aún más y cómo todo el poder e influencia que el Papa conlleva podría no mejorar verdaderamente la situación de los cameruneses que viven bajo un sistema muy injusto.” La percepción es clara. En medio del escrutinio por la inclusión de Camerún y Guinea Ecuatorial por parte de León, otros comentaristas defendieron sus acciones.
El padre Beltus Asanji, coordinador de comunicaciones de la Archidiócesis Católica de Bamenda, epicentro de la crisis anglófona de Camerún, dijo a CNN que el propósito de los viajes del papa era conectar con las iglesias locales y compartir un mensaje de paz, reconciliación y dignidad humana. Explicó que “las reuniones con las autoridades civiles son rutinarias en los viajes apostólicos”, y señaló que el encuentro del papa con Biya se alinea con el principio del Vaticano de entablar diálogo sin sesgos políticos. “La Santa Sede ha declarado repetidamente que tales encuentros no implican un juicio moral sobre el mandato o las políticas de un líder”, dijo Asanji. El analista político camerunés Collins Molua Ikome destacó el papel principal del papa como autoridad religiosa. “Si instituciones políticas como las Naciones Unidas, la Unión Europea y la Unión Africana, así como numerosos gobiernos, reconocen al gobierno de Biya, es ingenuo que la gente piense que una autoridad religiosa y moral como el papa puede cambiar esa realidad”, dijo.
Ikome consideró la visita del papa como simbólica, señalando que Biya había invertido en importantes proyectos de infraestructura en Bamenda, incluida la renovación de su aeropuerto, en preparación para la visita. Esto podría ser positivo para los residentes locales. “Uno de los principales catalizadores de la crisis anglófona es el subdesarrollo percibido de las regiones anglófonas”, añadió Ikome. Sin embargo, Walla, líder del partido opositor Cameroon People’s Party, advirtió que las cicatrices de la represión del régimen contra las protestas relacionadas con las elecciones siguen frescas.
Argumentó que una visita de alto perfil de este tipo podría enviar señales engañosas. "Ahora mismo, hay pancartas con fotos del Papa León y Paul Biya por todas las principales ciudades de Camerún. El régimen está interpretando esto como que, después de la horrible elección, marcada por muertes y arrestos, somos legítimos, estamos siendo visitados por el papa", dijo. "Cada visita de un dignatario se convierte en una especie de campaña de relaciones públicas para el régimen, y la visita de este papa no es diferente."
Más allá de África, la gira encontró turbulencias diplomáticas con la administración Trump por la postura del papa sobre el conflicto de Oriente Medio. El Papa León XIV buscó minimizar el conflicto percibido, enfatizando que su viaje a África se centró en la construcción de la paz y que no buscaba "debatir" con el presidente. Incluso los partidarios católicos de Trump expresaron sentirse en conflicto por el desacuerdo público del presidente con el pontífice.
Esto añade otra capa de complejidad a la estrategia diplomática global del Vaticano. La Santa Sede debe navegar tanto las dinámicas internas de la fe como las presiones políticas externas. Puntos clave: - La gira africana del Papa León XIV obtuvo un inmenso apoyo popular entre los católicos, pero generó fuertes críticas por las visitas a estados autoritarios. - Los defensores de los derechos humanos argumentan que estas visitas legitiman inadvertidamente a regímenes acusados de corrupción y abusos. - El Vaticano sostiene que las visitas papales son espirituales y no implican un respaldo político a líderes o políticas. - La gira destacó la tensión entre la autoridad moral de la Santa Sede y las realidades pragmáticas de la diplomacia internacional.
De cara al futuro, el Vaticano probablemente continuará su estrategia de compromiso, equilibrando el alcance espiritual con las consideraciones geopolíticas. Los observadores estarán atentos a cualquier cambio en la postura diplomática de las naciones anfitrionas, particularmente Camerún y Guinea Ecuatorial, mientras sus líderes buscan aprovechar la visita papal para obtener legitimidad interna y externa. El impacto a largo plazo en los movimientos de derechos humanos dentro de estos países, y el papel percibido de la iglesia en sus luchas, sigue siendo un punto crítico de atención.
Puntos clave
— - La gira africana del Papa León XIV obtuvo un inmenso apoyo popular entre los católicos, pero generó fuertes críticas por las visitas a estados autoritarios.
— - Los defensores de los derechos humanos argumentan que estas visitas legitiman inadvertidamente a regímenes acusados de corrupción y abusos.
— - El Vaticano sostiene que las visitas papales son espirituales y no implican un respaldo político a líderes o políticas.
— - La gira destacó la tensión entre la autoridad moral de la Santa Sede y las realidades pragmáticas de la diplomacia internacional.
Fuente: CNN









