Antoun Sehnaoui, un destacado banquero libanés, recibió elogios públicos por su apoyo de larga data a Israel de parte de la enviada de EE. UU. para Oriente Medio, Morgan Ortagus, en un evento en Washington D.C. el martes, según informó Al Jazeera. La felicitación surgió mientras las fuerzas israelíes continuaban las operaciones terrestres en el sur de Líbano, desplazando a más de un millón de personas. Los críticos rápidamente señalaron el momento polémico, cuestionando las implicaciones diplomáticas y las lealtades de Sehnaoui.
El Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos fue el anfitrión del evento, un lugar que Sehnaoui, según se informa, ha apoyado financieramente. Aquí está la cifra que importa: Más de un millón de ciudadanos libaneses han sido desplazados del sur del país desde mediados de marzo, según Al Jazeera, una cifra que representa aproximadamente el 20 por ciento de la población nacional. Este desplazamiento masivo subraya la gravedad del conflicto que se desarrolla sobre el terreno, incluso mientras los compromisos diplomáticos y sociales avanzan en otros lugares.
Morgan Ortagus, ampliamente conocida por sus posturas proisraelíes durante su mandato en la administración Trump, se dirigió a la audiencia. Habló de la "claridad moral" necesaria para apoyar a Israel, incluso cuando ello implica un riesgo personal. Sus comentarios destacaron específicamente las acciones de Sehnaoui, incluida su financiación de un proyecto de ópera estadounidense-israelí.
Ortagus afirmó que estas acciones eran "técnicamente ilegales en Líbano", donde las leyes prohíben los tratos con individuos o instituciones israelíes. Sus comentarios fueron claros. Ortagus detalló además la historia familiar de Sehnaoui, describiendo generaciones de "sionistas cristianos libaneses comprometidos". Señaló que Sehnaoui había sido "entrenado para ser un partidario del Estado de Israel y del pueblo judío" por su familia.
Este encuadre histórico se conecta con una relación familiar de larga data con Israel, una conexión que incluye a su padre, Nabil. Nabil Sehnaoui fue un financiador clave de las Fuerzas Libanesas (FL), una milicia cristiana que se alió con Israel durante su invasión de Líbano en 1982. Las FL enfrentaron acusaciones de participar en masacres en los campos de refugiados palestinos de Sabra y Shatila en Beirut ese mismo año.
Para muchos en Líbano, el momento de estas declaraciones públicas fue particularmente problemático. El país actualmente espera los beneficios completos de un alto el fuego impuesto por EE. UU., un acuerdo frágil que siguió a semanas de intensa actividad militar israelí. Israel ha enfrentado múltiples acusaciones de crímenes de guerra desde que sus operaciones terrestres comenzaron a mediados de marzo, incluido el uso de un método de "cuádruple toque" diseñado para maximizar las bajas civiles de un solo ataque, informó Al Jazeera.
Esta táctica tiene como objetivo atacar a los primeros intervinientes. Las plataformas de redes sociales en todo Líbano estallaron en condena tras la circulación de imágenes del evento. Una publicación, citada por medios israelíes, sugería que Sehnaoui debería estar "entre rejas". Otra lo acusó de convertirse al judaísmo y de "traicionar a su país". "Eres una persona asquerosa y despreciable sin ningún respeto por tu propia gente", afirmó una tercera publicación.
La ira pública era palpable. Makram Rabah, académico y comentarista político libanés, reconoció la controversia. "Creo que el momento de la aparición es más problemático que la aparición en sí misma", dijo Rabah a Al Jazeera. Aclaró que una visita a un museo del Holocausto no debería ser inherentemente controvertida.
Sin embargo, distinguió esto de apoyar abiertamente a Israel, especialmente dado el contexto histórico de varias facciones libanesas que lo respaldan. El nombramiento de Ortagus por la administración Trump en abril de 2025 generó críticas por su percibida falta de neutralidad. Su abierto apoyo a Israel y su firme oposición a Hezbolá han sido bien documentados.
Michael Young, experto en Líbano para el Carnegie Middle East Center, señaló que sus comentarios públicos sobre el apoyo de Sehnaoui a Israel no deberían sorprender a los observadores. "Creo que, hasta cierto punto, resaltó lo que mucha gente pensaba: ¿Era Ortagus realmente la mejor enviada que Estados Unidos podía enviar a Líbano, dada su clara inclinación hacia el lado israelí?", dijo Young. La pregunta persiste. La posición de Sehnaoui dentro de la élite financiera de Líbano le otorga una influencia considerable.
Preside Societe Generale de Banque au Liban (SGBL), uno de los bancos más grandes del país. Los críticos sostienen que esto le permite moldear la política libanesa en varios niveles y divisiones religiosas. Su alcance es extenso.
Eliminando el ruido, la historia es más simple de lo que parece: una figura poderosa navegando complejas corrientes geopolíticas, a menudo con ventaja personal en mente. A pesar de esta influencia, Sehnaoui enfrenta importantes desafíos legales tanto a nivel nacional como internacional. Dentro de Líbano, los fiscales han presentado cargos contra él y SGBL.
Estos cargos derivan de presunto lavado de dinero vinculado a operaciones de comercio de divisas durante la crisis financiera que comenzó en 2019. Esta crisis sigue paralizando la vida diaria en todo Líbano, cuatro años después. SGBL niega cualquier irregularidad.
En Estados Unidos, SGBL también es objeto de una demanda civil de 2020. Familias de víctimas de ataques atribuidos a Hezbolá en Irak presentaron la demanda. Alegan que el banco proporcionó apoyo material al grupo.
SGBL también niega estas afirmaciones. Las batallas legales añaden otra capa de complejidad al perfil público de Sehnaoui. La diputada libanesa Paula Yacoubian ofreció una cruda evaluación de los métodos operativos de Sehnaoui. "Él [Sehnaoui] puede comprar o vender a cualquiera", dijo Yacoubian a Al Jazeera. "Está dispuesto a trabajar con todos, desde [la milicia cristiana] Jnoud el-Rab hasta Hezbolá.
No le importa", afirmó. El Centro Internacional para el Estudio de la Radicalización identifica a Jnoud el-Rab como una milicia de extrema derecha, supuestamente financiada por Sehnaoui, que ha llevado a cabo ataques violentos contra la comunidad LGBTQ de Líbano. Este es un detalle escalofriante.
Yacoubian sugirió que la reciente alineación pública de Sehnaoui con Israel podría ser un intento de adquirir una "capa adicional de inmunidad". Especuló que esto podría ser a cambio de ayudar con la normalización de las relaciones con Israel. Sin embargo, Yacoubian enfatizó que una normalización genuina requiere negociación gubernamental, como asegurar el retorno de las personas desplazadas en el sur de Líbano. Ignorar los canales oficiales socava el proceso.
El mercado te está diciendo algo. Escucha. Por qué es importante: Este incidente ilumina las profundas divisiones dentro de Líbano con respecto a su relación con Israel, particularmente durante un período de conflicto activo.
También plantea preguntas sobre la imparcialidad de los esfuerzos diplomáticos de EE. UU. en la región y la rendición de cuentas de figuras financieras poderosas. Para los ciudadanos libaneses comunes, subraya la desconexión percibida entre las élites políticas y las realidades humanitarias sobre el terreno, lo que podría exacerbar las tensiones sociales y sectarias ya tensas por el desplazamiento y las dificultades económicas. Puntos clave: - El banquero libanés Antoun Sehnaoui fue elogiado públicamente por la enviada de EE. UU. Morgan Ortagus por sus puntos de vista proisraelíes durante las acciones militares israelíes en curso en Líbano. - Ortagus citó la historia familiar de Sehnaoui como "sionistas cristianos libaneses" y señaló su apoyo a proyectos técnicamente ilegales según la ley libanesa. - La felicitación desató una condena generalizada en todo Líbano, y los críticos señalaron el momento insensible en medio de un desplazamiento significativo y acusaciones de crímenes de guerra. - Sehnaoui enfrenta cargos nacionales de lavado de dinero y una demanda civil en EE. UU. que alega apoyo material a Hezbolá, afirmaciones que su banco niega.
Mientras la ira sigue latente en todo Líbano, el foco inmediato sigue siendo las repercusiones de las acciones de Israel desde el 2 de marzo. Decenas de miles de personas han regresado, según se informa, al sur devastado desde el anuncio del alto el fuego, buscando recuperar cuerpos o evaluar los daños en sus hogares. Los próximos procedimientos legales contra Sehnaoui y SGBL tanto en Líbano como en Estados Unidos serán seguidos de cerca.
La crisis humanitaria en curso en el sur de Líbano también exigirá una atención sostenida, mientras las organizaciones de ayuda internacional trabajan para apoyar a las poblaciones desplazadas. Los observadores monitorearán cualquier cambio en la estrategia diplomática de EE. UU. para la región tras la controversia en torno a los comentarios de Ortagus.
Puntos clave
— - El banquero libanés Antoun Sehnaoui fue elogiado públicamente por la enviada de EE. UU. Morgan Ortagus por sus puntos de vista proisraelíes durante las acciones militares israelíes en curso en Líbano.
— - Ortagus citó la historia familiar de Sehnaoui como "sionistas cristianos libaneses" y señaló su apoyo a proyectos técnicamente ilegales según la ley libanesa.
— - La felicitación desató una condena generalizada en todo Líbano, y los críticos señalaron el momento insensible en medio de un desplazamiento significativo y acusaciones de crímenes de guerra.
— - Sehnaoui enfrenta cargos nacionales de lavado de dinero y una demanda civil en EE. UU. que alega apoyo material a Hezbolá, afirmaciones que su banco niega.
Fuente: Al Jazeera
