La Agencia Internacional de Energía revisó significativamente a la baja sus previsiones globales de oferta y demanda de petróleo el martes, citando las interrupciones causadas por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y su impacto más amplio en la economía mundial. El informe de la AIE proyecta que la demanda mundial de petróleo caerá en 80.000 barriles por día este año, un cambio drástico respecto a su previsión anterior de un aumento de 640.000 bpd. Esto marca la contracción más profunda desde la pandemia de 2020.
El organismo de control energético con sede en París detalló una caída proyectada de 1,5 millones de barriles por día en la demanda durante el segundo trimestre de este año. Tal disminución no se había visto desde la fase inicial de la crisis sanitaria de la COVID-19. El director de la agencia, Fatih Birol, dijo por separado a los periodistas el lunes que varias naciones estaban reteniendo reservas de energía e imponiendo restricciones a las exportaciones.
Hizo un llamamiento a todos los países para que garantizaran que los suministros de energía fluyeran libremente a los mercados. Birol no identificó a las naciones a las que se refirió. Este llamamiento urgente de Birol siguió a una advertencia conjunta emitida el lunes por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la AIE.
Instaron a los países a evitar el acaparamiento de suministros de energía o la implementación de controles de exportación. Tales acciones, afirmaron, podrían exacerbar el actual shock de suministro. El informe de la AIE del martes advirtió explícitamente que "la destrucción de la demanda se extenderá a medida que persistan la escasez y los precios más altos". Señaló que las regiones de Oriente Medio y Asia-Pacífico han experimentado los recortes más sustanciales en el consumo de petróleo.
La nafta, el gas licuado de petróleo (GLP) y el combustible para aviones se han visto particularmente afectados. Apenas unas horas antes del informe del martes de la AIE, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) también rebajó su previsión de demanda mundial de petróleo para el segundo trimestre. Sin embargo, la OPEP mantuvo su perspectiva para todo el año sin cambios.
La divergencia en estas previsiones subraya la incertidumbre que actualmente afecta a los mercados energéticos. La AIE atribuyó la mayor interrupción del suministro de petróleo de la historia a los ataques a la infraestructura energética en Oriente Medio y al posterior cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán. Solo en marzo se perdieron 10,1 millones de barriles por día.
Esta es una cantidad masiva. Irán detuvo casi por completo el tráfico a través del estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el envío global de energía. Esta acción se produjo en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel en territorio iraní desde el 28 de febrero.
El control de facto iraní sobre este punto de estrangulamiento hizo que los precios del gas y la gasolina se dispararan inmediatamente en todo el mundo. Washington ahora tiene como objetivo recuperar el control del estrecho, haciendo imposible el paso de los petroleros iraníes, que habían continuado con los tránsitos diarios. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un bloqueo a los puertos iraníes el domingo.
Esta decisión siguió al colapso de las conversaciones de paz del fin de semana entre EE. UU. e Irán en Islamabad, la capital de Pakistán. El informe de la AIE afirmó que este bloqueo estadounidense ha nublado aún más las perspectivas para la seguridad energética global. También afecta el suministro de una amplia gama de bienes que dependen del petróleo para su producción o transporte.
La agencia advirtió que la demanda de petróleo podría caer aún más si el estrecho permanece cerrado. Esta es una amenaza grave. "Los mercados energéticos y las economías de todo el mundo deben prepararse para interrupciones significativas en los próximos meses", afirmó la AIE en su informe. Subrayó que "reanudar los flujos a través del estrecho de Ormuz sigue siendo la variable más importante para aliviar la presión sobre los suministros de energía, los precios y la economía global". El costo económico se extiende más allá de los precios inmediatos de la energía.
Las cadenas de suministro de casi todos los bienes manufacturados dependen de un combustible estable y asequible. Las interrupciones aquí se traducen directamente en mayores costos para los consumidores de todo el mundo. Detrás del lenguaje diplomático y las previsiones económicas se esconde un complejo conflicto regional.
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha escalado, creando inestabilidad que impacta directamente el comercio global. El cierre del estrecho de Ormuz representa una manifestación física de este conflicto. Es un punto de estrangulamiento para aproximadamente una quinta parte del consumo total de petróleo del mundo.
Su cierre subraya la fragilidad de la seguridad energética global. Esta situación también crea beneficiarios inesperados. Rusia, por ejemplo, ha visto aumentar sus ingresos por petróleo crudo y productos refinados en marzo, según la AIE.
Este repunte sigue a un mínimo en febrero, que marcó sus ganancias más bajas desde el inicio de la guerra total contra Ucrania en 2022. Los ingresos por materias primas de Moscú son vitales para su presupuesto estatal. Apoyan el aumento del gasto militar.
Las exportaciones de petróleo crudo de Rusia aumentaron en 270.000 barriles por día el mes pasado desde febrero, alcanzando los 4,6 millones de bpd. Este aumento fue impulsado principalmente por mayores envíos marítimos. El oleoducto Druzhba, que suministra petróleo a Hungría y Eslovaquia a través de territorio ucraniano, permaneció inactivo tras los ataques a la infraestructura a finales de enero.
Por qué es importante: La crisis actual se extiende mucho más allá de los comerciantes de petróleo y los gobiernos nacionales. Los consumidores de todo el mundo se enfrentan a precios de combustible más altos, lo que afecta los desplazamientos diarios y el costo de los bienes. Las empresas lidian con mayores gastos de envío e incertidumbres en la cadena de suministro.
El cierre del estrecho de Ormuz amenaza con desestabilizar una economía global ya frágil, impulsando al alza las presiones inflacionarias y potencialmente ralentizando el crecimiento económico en las principales naciones importadoras. Puntos clave: - La AIE recortó drásticamente su previsión de demanda mundial de petróleo para 2026, proyectando una caída de 80.000 bpd este año. - El cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán y el posterior bloqueo estadounidense representan la mayor interrupción del suministro de petróleo en la historia, según la AIE. - La crisis ha disparado los precios del gas y la gasolina en todo el mundo, con Oriente Medio y Asia-Pacífico experimentando los recortes de consumo más profundos. - Rusia se ha beneficiado de los precios más altos, viendo un aumento en los ingresos y exportaciones de petróleo en marzo a pesar de las sanciones en curso. Los mercados seguirán de cerca cualquier novedad relacionada con el estrecho de Ormuz.
La reanudación del tráfico allí sigue siendo el factor más crítico para aliviar la presión sobre los suministros mundiales de energía. Además, la comunidad internacional supervisará el bloqueo estadounidense a los puertos iraníes. Futuras negociaciones entre EE. UU. e Irán podrían cambiar las perspectivas.
Cualquier escalada de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán podría desestabilizar aún más la región y los mercados energéticos globales en las próximas semanas.
Puntos clave
— - La AIE recortó drásticamente su previsión de demanda mundial de petróleo para 2026, proyectando una caída de 80.000 bpd este año.
— - El cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán y el posterior bloqueo estadounidense representan la mayor interrupción del suministro de petróleo en la historia, según la AIE.
— - La crisis ha disparado los precios del gas y la gasolina en todo el mundo, con Oriente Medio y Asia-Pacífico experimentando los recortes de consumo más profundos.
— - Rusia se ha beneficiado de los precios más altos, viendo un aumento en los ingresos y exportaciones de petróleo en marzo a pesar de las sanciones en curso.
Fuente: Al Jazeera
