Estados Unidos inició un bloqueo naval de los puertos iraníes el 13 de abril a las 14:00 GMT, con el objetivo de detener el flujo de las exportaciones de petróleo y gas iraníes. Esta acción no ha logrado su objetivo económico inmediato. Los ingresos petroleros de Irán aumentaron un 40% en el último mes, según la firma de inteligencia comercial Kpler. Teherán considera el bloqueo de EE. UU. como "un acto ilegal" que "equivale a piratería", declararon sus fuerzas armadas.
La implementación del bloqueo escaló rápidamente las tensiones en el crítico Estrecho de Ormuz. Irán respondió directamente. Cerró la vía marítima a toda la navegación extranjera, una contramedida a la incautación por parte de la Armada de EE. UU. de un buque cisterna con bandera iraní.
Washington también había redirigido otros buques que transportaban carga hacia o desde Irán en alta mar. El primer vicepresidente de Teherán, Mohammad Reza Aref, declaró el 19 de abril que "la seguridad del Estrecho de Ormuz no es gratuita". Sus comentarios, realizados en X, delinearon una elección clara: "o un mercado petrolero libre para todos, o el riesgo de costos significativos para todos". Este desafío directo a la estrategia de Washington rápidamente reconfiguró las rutas comerciales marítimas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una publicación en su plataforma Truth Social, afirmó que Irán estaba "colapsando financieramente". Aseguró que el país estaba "perdiendo 500 millones de dólares al día". Trump también sugirió que el personal militar y policial se quejaba de salarios impagos.
Su publicación terminó con un contundente "¡¡¡SOS!!!" Sin embargo, estas afirmaciones contrastaban con las cifras de ingresos recientes. Los números en el manifiesto de envío cuentan la verdadera historia. Irán ha logrado mantener, e incluso aumentar, sus ingresos por exportaciones de petróleo a pesar de la presión de EE. UU.
Antes de que comenzara el bloqueo naval de EE. UU., Irán ganaba aproximadamente 115 millones de dólares diarios por exportaciones de petróleo crudo, totalizando 3.450 millones de dólares en un mes. En el período del 15 de marzo al 14 de abril, las exportaciones de petróleo de Irán generaron al menos 4.970 millones de dólares, incluso con una estimación conservadora de 90 dólares por barril. Esto representa un aumento del 40% en los ingresos petroleros para Irán en comparación con el período anterior a la guerra.
Kpler, una firma de inteligencia comercial, informó que Irán exportó 1,84 millones de barriles diarios (bpd) de petróleo crudo en marzo. Los envíos continuaron a 1,71 millones de bpd en lo que va de abril, superando el promedio de 2025 de 1,68 millones de bpd. Los precios del petróleo iraní ligero, pesado y de la mezcla Forozan se mantuvieron por encima de los 90 dólares por barril, superando frecuentemente los 100 dólares.
Frederic Schneider, investigador principal no residente en el Middle East Council on Global Affairs, dijo a Al Jazeera el 14 de abril que las seis semanas anteriores habían impulsado significativamente los ingresos petroleros de Irán. Predijo que el bloqueo de EE. UU. alteraría esta tendencia. Schneider también señaló el viernes que Irán parece estar "jugando a largo plazo". Han anticipado este tipo de conflicto.
Irán posee una reserva de aproximadamente 127 millones de barriles de petróleo crudo en tanques flotantes, esencialmente buques cisterna estacionados, según las estimaciones de febrero. Esta reserva estratégica proporciona cierta flexibilidad. Sin embargo, el bloqueo naval ha introducido una tensión económica.
Varios buques civiles han sido capturados en aguas internacionales. La efectividad del bloqueo sigue siendo incierta. No está claro cuántos barcos logran pasar.
La considerable cantidad de petróleo iraní flotante complica la aplicación. Adam Ereli, exembajador de EE. UU. en Baréin, explicó en el programa This is America de Al Jazeera que si bien la política de bloqueo de EE. UU. "tiene sentido", su efecto previsto podría verse socavado por consideraciones políticas internas en Estados Unidos. Hizo hincapié en la preparación de Irán. "Los iraníes se han preparado para esto, para esta eventualidad", dijo Ereli. "Tienen sus propios planes". Poseen "medios alternativos para almacenar su petróleo o vender su petróleo".
La política comercial es política exterior por otros medios, y esta situación ilustra la compleja interacción. El presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, declaró en redes sociales que un alto el fuego total solo podría lograrse si se levanta el bloqueo naval de EE. UU. Esto vincula la presión económica directamente con los resultados diplomáticos.
Normalmente, maneja el 20% de los suministros mundiales de petróleo y gas natural licuado (GNL) de los productores del Golfo. Su casi cierre tras la guerra entre EE. UU. e Israel el 28 de febrero provocó un aumento vertiginoso de los precios mundiales del petróleo y el gas. Desde entonces, Irán ha mantenido el control, continuando sus propias exportaciones de energía a través de la vía marítima, con aproximadamente el 80% de sus exportaciones totales de petróleo pasando por Ormuz a través de la Isla de Kharg.
Irán, el tercer mayor productor de petróleo de la OPEP, también cuenta con una sustancial capacidad de refinación doméstica. FGE Energy, una consultora, informa que esta capacidad es de 2,6 millones de bpd. Sus instalaciones de producción de petróleo y gas se concentran en las provincias del suroeste, particularmente Juzestán para el petróleo y Bushehr para el gas del yacimiento de gas South Pars.
Esta concentración localizada hace que estas áreas sean estratégicamente importantes. El bloqueo naval de EE. UU. ha comenzado a afectar la capacidad de almacenamiento de Irán. TankerTrackers, una agencia de inteligencia marítima, informó que Irán sacó de su retiro a un antiguo Very Large Crude Carrier (VLCC) llamado NASHA (9079107).
Este buque de 30 años, anteriormente anclado vacío durante años, ahora probablemente se está utilizando para almacenar petróleo cerca de la Isla de Kharg. Este es un detalle concreto vívido. La medida sugiere que Irán se está preparando para posibles escaseces de almacenamiento.
China ya ha expresado sus preocupaciones. Considera inaceptable el bloqueo del comercio chino con Irán, según Frederic Schneider. La continua incautación de buques que transportan carga china podría escalar aún más las tensiones.
La reacción de China sigue siendo un factor crítico. El cierre de Ormuz por parte de Irán, en represalia, afecta a los aliados estadounidenses a nivel mundial, incluso si no afecta directamente a EE. UU. en la misma medida. Esto aumenta la presión sobre el presidente Trump.
La situación destaca una falta de coincidencia en la paciencia: "Si podemos extraer algo del comportamiento de ambas partes, es Irán quien está señalando paciencia y Trump mostrando impaciencia", observó Schneider. Kenneth Katzman, exanalista de Irán en el Congressional Research Service, indicó que Irán tiene actualmente entre 160 y 170 millones de barriles de petróleo "flotando" en barcos en todo el mundo. Estos suministros, que transitaron por Ormuz antes del bloqueo, están a la espera de ser entregados.
Basándose en información de un profesor iraní, Katzman dijo a Al Jazeera que Teherán podría mantener los flujos de ingresos de estos suministros hasta agosto. Este es un plazo considerable. "¿Tiene el presidente Trump hasta agosto? Probablemente no", sugirió Katzman.
Más allá de las exportaciones de petróleo, Irán también está generando ingresos de un sistema de "peaje" impuesto en el Estrecho de Ormuz en marzo. El vicepresidente del parlamento iraní, Hamidreza Haji-Babaei, confirmó que el banco central había recibido los ingresos iniciales de estos peajes, según informó la agencia de noticias semioficial Tasnim. La cantidad exacta sigue sin revelarse.
El político iraní Alaeddin Boroujerdi dijo a Iran International, un canal de televisión satelital en idioma farsi, que a algunos buques se les ha cobrado hasta 2 millones de dólares cada uno por pasar. Lloyd's List, un medio de noticias marítimas, informó que al menos dos buques pagaron tarifas en yuanes, facilitado por una empresa china de servicios marítimos que actuó como intermediaria. El presidente Trump también ha afirmado que hay "locas" luchas internas dentro del liderazgo de Teherán.
Los funcionarios iraníes, sin embargo, insisten en la unidad. Mohammad Reza Aref, primer vicepresidente de Irán, declaró: "Nuestra diversidad política es nuestra democracia, sin embargo, en tiempos de peligro, somos una 'Sola Mano' bajo una misma bandera". El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, desestimó las acusaciones de discordia político-militar, afirmando: "El campo de batalla y la diplomacia son frentes totalmente coordinados en la misma guerra". El presidente Masoud Pezeshkian reforzó esto, diciendo: "En Irán, no hay radicales ni moderados. Todos somos iraníes y revolucionarios". Este frente unificado sugiere una resolución sostenida.
Irán ha demostrado una considerable resiliencia militar. Ha enfrentado semanas de ataques de EE. UU. e Israel. Su estrategia de guerra asimétrica, que involucra tácticas de guerrilla, ciberataques y apoyo a grupos proxy, ha sido efectiva.
Durante el conflicto, Irán atacó infraestructura energética en Israel y en todo el Golfo. También amenazó a instituciones bancarias y atacó centros de datos estadounidenses de empresas tecnológicas en los EAU y Baréin. La supuesta colocación de minas en el Estrecho de Ormuz interrumpió aún más el transporte marítimo, contribuyendo al aumento vertiginoso de los precios mundiales del petróleo.
Tales acciones subrayan la capacidad de Irán para infligir costos. Por qué es importante: Este enfrentamiento en curso en el Estrecho de Ormuz afecta directamente a los mercados energéticos globales y, por extensión, a los consumidores de todo el mundo. La volatilidad en los precios del petróleo y el gas se traduce en mayores costos en el surtidor y para la calefacción, impactando los presupuestos familiares y las operaciones industriales.
El bloqueo de EE. UU., destinado a presionar a Teherán, en cambio, corre el riesgo de alienar a aliados clave y socios comerciales como China, lo que podría fracturar las respuestas internacionales a la estabilidad regional. Siga la cadena de suministro. Las interrupciones en este punto de estrangulamiento crítico se propagan a través de la logística global, afectando no solo la energía sino también el movimiento de una amplia gama de bienes, aumentando los costos de envío y extendiendo los tiempos de entrega para innumerables productos.
Puntos clave: - El bloqueo naval de EE. UU. no ha reducido los ingresos por exportaciones de petróleo de Irán; han aumentado un 40% en el último mes. - Irán ha tomado represalias cerrando el Estrecho de Ormuz a la navegación extranjera y capturando buques, lo que afecta el comercio global. - Teherán posee importantes reservas de petróleo en almacenamiento flotante y está desarrollando nueva capacidad, lo que indica una estrategia a largo plazo. - El bloqueo exacerba la volatilidad de los precios globales de la energía y arriesga tensiones internacionales más amplias, particularmente con China. De cara al futuro, el presidente Trump se enfrenta a un desafío legislativo antes del 1 de mayo. Esta es la fecha límite para mantener una ofensiva extranjera sin la aprobación del Congreso.
Kenneth Katzman sugirió que si Trump busca concluir la situación en sus propios términos, podría considerar una "escalada cinética". La postura de China será crítica. Ya ha expresado sus objeciones al bloqueo que afecta el comercio chino. El equilibrio de paciencia entre Washington y Teherán determinará la próxima fase de esta confrontación, con los mercados energéticos globales observando de cerca cualquier cambio en la estrategia o la aplicación.
El potencial de nuevas interrupciones en las rutas comerciales marítimas persiste. Esto afecta directamente el costo de los bienes cotidianos a nivel mundial.
Puntos clave
— - El bloqueo naval de EE. UU. no ha reducido los ingresos por exportaciones de petróleo de Irán; han aumentado un 40% en el último mes.
— - Irán ha tomado represalias cerrando el Estrecho de Ormuz a la navegación extranjera y capturando buques, lo que afecta el comercio global.
— - Teherán posee importantes reservas de petróleo en almacenamiento flotante y está desarrollando nueva capacidad, lo que indica una estrategia a largo plazo.
— - El bloqueo exacerba la volatilidad de los precios globales de la energía y arriesga tensiones internacionales más amplias, particularmente con China.
Fuente: Al Jazeera









