El presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró un alto el fuego en Líbano, efectivo a la medianoche del jueves, anulando la intención declarada del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de continuar las operaciones militares. Este anuncio unilateral, entregado a través de las redes sociales, marca la última instancia en la que Washington dicta decisiones estratégicas a su aliado más cercano en Oriente Medio. Dejó a los funcionarios israelíes apresurándose para alinearse con la nueva realidad.
La llamada diplomática prevista entre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun, que el presidente de EE. UU., Donald Trump, había anunciado para el jueves por la mañana, nunca se materializó. El Sr.
Trump había declarado públicamente que el contacto se produciría, con el objetivo de crear "un pequeño respiro" en una región plagada de conflictos. En cambio, el presidente Aoun rechazó la conversación directa. El curso de acción decidido de Trump.
Trump anunció que un alto el fuego en Líbano comenzaría a la medianoche. Netanyahu poco margen de maniobra. La Casa Blanca había hablado.
Los pronunciamientos públicos de Trump a menudo acorralan al líder israelí, obligándolo a tomar decisiones estratégicas críticas basadas en los dictados de Washington. Netanyahu había prometido públicamente que el conflicto contra Hezbolá estaba en curso. "Todavía estamos luchando contra ellos", afirmó, dejando clara su intención de continuar la acción militar. "Aún no ha terminado". El miércoles, apenas un día antes de la declaración del alto el fuego, el jefe de Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), teniente general
Eyal Zamir confirmó que había aprobado planes de guerra adicionales dirigidos a objetivos tanto en Líbano como en Irán. Esto demostró una clara intención del liderazgo militar de Israel de escalar, no de desescalar. En una reunión del gabinete de seguridad celebrada el miércoles por la noche, los líderes israelíes discutieron la posibilidad de un alto el fuego temporal.
Sin embargo, no se realizó ninguna votación formal, ni hubo ninguna admisión pública de que el fin del conflicto activo pudiera ser inminente. Netanyahu convocó a su gabinete de seguridad nuevamente para una consulta remota. El momento sugiere una prisa de última hora para digerir o responder al movimiento inminente de Washington.
El feed de redes sociales de Trump. Este es el número que importa: un líder extranjero dictó términos a un aliado a través de canales públicos. Amos Harel, analista militar de Haaretz, observó el cambio en la dinámica de poder.
Trump había forzado la conclusión de un conflicto de 12 días contra Irán en junio, y ahora había impuesto altos el fuego temporales tanto en Irán como en Líbano. Esto destaca un enfoque consistente del presidente de EE. UU., independientemente de los objetivos estratégicos de Israel.
Elimine el ruido y la historia es más simple de lo que parece: Washington lleva las riendas. Este no es un incidente aislado. La mano de Netanyahu en al menos cinco ocasiones distintas durante su presidencia.
Netanyahu a un alto el fuego con Hamás en Gaza. También obligó al primer ministro israelí a contactar con Qatar y emitir una disculpa tras un ataque israelí fallido en Doha, que había tenido como objetivo a líderes de Hamás. La situación en Líbano es simplemente el último ejemplo en una serie de instancias en las que Washington ha anulado la autonomía estratégica de Jerusalén.
Netanyahu había prometido a menudo a su electorado. En Gaza, Hamás mantiene un firme control sobre la mitad del territorio costero no ocupado por las fuerzas israelíes. En Líbano, Hezbolá sigue siendo un adversario formidable, aún capaz de lanzar drones y cohetes hacia territorio israelí.
En Irán, el régimen del Líder Supremo Ayatolá Ali Khamenei ha pasado a su hijo, el Líder Supremo Mojtaba Khamenei, pero el control del estamento clerical sobre el poder no se ha relajado. Estos resultados sugieren un patrón de ganancias tácticas para Israel, pero no avances estratégicos. El ejército israelí ha expandido su control territorial en cada uno de estos frentes, ahora manteniendo más tierra en Gaza, el sur de Líbano y partes de Siria.
Netanyahu, estas franjas de tierra recién ocupadas representan zonas de seguridad más profundas, que Israel bien podría mantener durante años. Sin embargo, estas adquisiciones territoriales son distintas de una victoria militar completa sobre sus adversarios. Los oponentes de Israel ciertamente han sido debilitados por la presión sostenida, pero han sobrevivido de manera demostrable.
El mercado te está diciendo algo. Escucha. Danny Citrinowicz, experto en Irán del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel, sugirió que Teherán entraría en cualquier futura ronda de negociaciones desde una posición de fuerza.
Citrinowicz, escribiendo en redes sociales, argumentó que la voluntad y capacidad demostradas de Irán para imponer costos significativos a sus vecinos y a la economía global significan que es "poco probable que ceda solo bajo presión, independientemente de las crecientes amenazas de Washington". Esta perspectiva subraya las limitaciones de la acción militar sin una resolución política clara. Netanyahu emitió un comunicado confirmando su acuerdo con el alto el fuego temporal. Afirmó que lo había hecho "a petición de mi amigo, el presidente Trump". Sin embargo, simultáneamente emitió una advertencia: Israel seguía listo para reanudar el conflicto.
Declaró: "Una de nuestras manos sostiene un arma; mi otra mano se extiende en paz". Este intento de proyectar tanto cumplimiento como resolución se encontró rápidamente con una reprimenda pública. Trump no lo toleraría. Apenas veinte minutos después, publicó otro mensaje en redes sociales, afirmando inequívocamente que "Israel ya no bombardeará Líbano.
¡¡¡Están PROHIBIDOS de hacerlo por los EE. UU. Ya es suficiente!!!" Esta prohibición directa y pública del presidente de EE. UU. no dejó dudas sobre los términos del alto el fuego, ni sobre la disminuida capacidad de acción del primer ministro israelí en este conflicto particular.
El presidente anunció unilateralmente un alto el fuego en Líbano, anulando la intención declarada de Israel de continuar las operaciones militares. Trump dictando decisiones estratégicas al primer ministro Netanyahu. - A pesar de las ganancias territoriales, Israel no ha logrado una victoria decisiva sobre adversarios como Hezbolá, Hamás o Irán. La prohibición pública de Trump de nuevos bombardeos israelíes en Líbano subraya un cambio significativo en la dinámica EE. UU.-Israel.
Este último acontecimiento tiene implicaciones significativas para el equilibrio de poder en Oriente Medio y para la naturaleza de la alianza entre EE. UU. e Israel. Plantea interrogantes sobre la autonomía estratégica de Israel y la eficacia a largo plazo de sus campañas militares cuando Washington finalmente dicta los términos del compromiso. Para los actores regionales, particularmente Hezbolá e Irán, demuestra un límite claro a la capacidad de Israel para llevar a cabo conflictos prolongados sin la aprobación de EE. UU.
Este ejercicio público de poder por parte de EE. UU. podría envalentonar a los adversarios, percibiendo un frente aliado fracturado. Además, sienta un precedente sobre cómo Washington podría gestionar, o concluir abruptamente, futuros conflictos en la región. De cara al futuro, todas las miradas estarán puestas en si este alto el fuego temporal de 10 días se mantiene más allá de su período inicial.
La intención declarada de Trump es que se vuelva permanente. Trump, crea una tensión que requerirá un seguimiento cercano. Cualquier violación de la tregua, intencional o accidental, podría poner a prueba la determinación tanto de Washington como de Jerusalén.
Además, los observadores estarán atentos a las reacciones de Hezbolá y del gobierno libanés, así como a cualquier cambio en la política de EE. UU. tras las próximas elecciones presidenciales de EE. UU. a finales de este año, lo que podría remodelar el panorama regional una vez más.
Puntos clave
— - El presidente de EE. UU. anunció unilateralmente un alto el fuego en Líbano, anulando la intención declarada de Israel de continuar las operaciones militares.
— - Esta es la quinta vez que el Sr. Trump dicta decisiones estratégicas al primer ministro Netanyahu.
— - A pesar de las ganancias territoriales, Israel no ha logrado una victoria decisiva sobre adversarios como Hezbolá, Hamás o Irán.
— - La prohibición pública del Sr. Trump de nuevos bombardeos israelíes en Líbano subraya un cambio significativo en la dinámica EE. UU.-Israel.
Fuente: CNN
