Figuras conservadoras, incluyendo aquellas conectadas con intentos de anular los resultados de las elecciones de 2020, se reunieron el lunes por la tarde en una llamada privada para elaborar estrategias sobre la política electoral federal e influir en la elección del Presidente Donald Trump para Fiscal General. Estas discusiones, organizadas por el podcaster Steve Stern, subrayan un esfuerzo concertado para institucionalizar afirmaciones falsas de fraude electoral generalizado antes de las elecciones de medio término de 2026, según los participantes. John Eastman, una figura central en las impugnaciones de 2020, declaró: 'El hecho de que estas cosas no se estén investigando y procesando en la mayor medida posible es profundamente preocupante para mí.'
Más allá del enfoque inmediato en la selección del Fiscal General, estas voces conservadoras articularon una insatisfacción más amplia con las acciones del Departamento de Justicia durante la administración actual. Muchos en la llamada se quejaron de que la agencia no había logrado implementar cambios significativos con respecto a la administración electoral, una esfera constitucionalmente reservada en gran medida a los estados individuales y al Congreso. Esta perspectiva resalta una tensión fundamental entre los roles federal y estatal en la gestión de los procesos electorales.
John Eastman, identificado como un arquitecto detrás de los esfuerzos para anular las elecciones de 2020, expresó su frustración. Hablando como investigador principal en el Claremont Institute, un think tank de extrema derecha, Eastman argumentó que las supuestas irregularidades en las máquinas de votación no estaban siendo investigadas adecuadamente. "El hecho de que estas cosas no se estén investigando y procesando en la mayor medida posible", afirmó, refiriéndose a teorías conspirativas sobre el fraude electoral, "significa que algunas personas de nuestro lado o supuestamente de nuestro lado, están literalmente haciendo 'drop, block and tackle'". Sus palabras resonaron entre otros presentes. El exasesor de seguridad nacional Michael Flynn se hizo eco de los sentimientos de Eastman, añadiendo: "Acabamos de perder un año sin llegar a lo que el Departamento de Justicia debería haber estado llegando". Luego se refirió a ciertos individuos dentro del departamento como "Deep State goop". Estos comentarios ilustran una profunda desconfianza en las instituciones federales.
Entre los críticos más ruidosos se encontraba el presentador de radio de derecha Wayne Root, quien tiene un historial de promover afirmaciones falsas, incluida la teoría conspirativa sobre el certificado de nacimiento del expresidente Barack Obama. Root afirmó que había instado al presidente Trump a despedir a Pam Bondi, la anterior Fiscal General, poco antes de su destitución la semana pasada. "Pam Bondi fue terrible, no hubo arrestos de la terrible 'Deep State' y ladrones demócratas, y fraudes y traidores, ningún arresto de ningún tipo", dijo Root en la llamada. Afirmó: "Tenemos que cambiar eso.
Espero que encuentre al Fiscal General adecuado. Le he dado algunas buenas sugerencias." Root también afirmó que le envió un mensaje de texto a Trump el mes pasado abogando por una orden ejecutiva sobre el voto por correo, una orden que, según él, el Presidente firmó días después. La Casa Blanca, a través de la portavoz Abigail Jackson, confirmó que "El Presidente es el único que decide si y cuándo firmar una Orden Ejecutiva", sin comentar sobre la supuesta influencia de Root.
Este detalle pinta una imagen vívida del acceso percibido que algunas de estas figuras creen poseer. El Departamento de Justicia, de hecho, ha tomado acciones que se alinean con algunos de estos objetivos conservadores, aunque no en la medida deseada por los participantes de la llamada. La agencia ha presentado docenas de demandas contra estados, exigiendo acceso a los padrones electorales sin editar.
También ha reestructurado la sección de votación dentro de su División de Derechos Civiles, reemplazando a abogados experimentados por individuos que han difundido públicamente conspiraciones electorales. A pesar de estos movimientos, figuras como Flynn y Root siguen insatisfechas, presionando por una intervención federal más agresiva en los procesos electorales. Sus demandas sugieren un deseo de un Departamento de Justicia que valide y persiga activamente sus afirmaciones específicas de fraude generalizado.
Mientras el presidente Trump se prepara para nombrar a su próximo Fiscal General, ha surgido una lista corta de candidatos, todos los cuales tienen antecedentes establecidos de promover teorías de negación electoral. Todd Blanche, el actual Fiscal General interino, es considerado un favorito. Blanche, quien se desempeñó como adjunto de Bondi, anteriormente actuó como abogado personal de Trump, defendiéndolo en casos relacionados con Stormy Daniels, documentos clasificados y obstrucción electoral federal.
Blanche también ha señalado su disposición a desplegar agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para vigilar las elecciones de medio término de 2026 si es nombrado permanentemente. "¿Por qué hay objeciones a enviar oficiales de ICE a los centros de votación?", preguntó Blanche durante una aparición en la Conferencia de Acción Política Conservadora el mes pasado. "Los ilegales no pueden votar. No tiene ningún sentido." Esta postura se alinea con su promoción de la afirmación falsa de que el voto de no ciudadanos está generalizado. Sin embargo, un estudio de 2017 encontró que los no ciudadanos representaron una fracción insignificante —0.0001 por ciento— de los votos emitidos en una docena de estados en 2016.
La política dice una cosa, que el voto es para los ciudadanos, pero la realidad es que el voto de no ciudadanos no es un problema sistémico. Otro candidato supuestamente bajo consideración es Lee Zeldin, actualmente administrador de la Agencia de Protección Ambiental, según The New York Times. Zeldin, como republicano de la Cámara en 2021, votó en contra de certificar los resultados de las elecciones presidenciales en Arizona y Pensilvania.
Horas después del asalto al Capitolio del 6 de enero, Zeldin continuó apoyando las teorías conspirativas infundadas de Trump sobre las elecciones. "Este debate es necesario porque funcionarios electorales deshonestos, secretarios de estado y tribunales eludieron las leyes electorales estatales", declaró Zeldin en el pleno de la Cámara en un discurso oponiéndose a los votos electorales de Arizona. "Estos actos, entre otras cuestiones, fueron ilegales e inconstitucionales." Además, firmó un amicus curiae en apoyo de una demanda presentada por el equipo legal de Trump impugnando la victoria de Biden. En 2022, durante su campaña para gobernador de Nueva York, Zeldin enfrentó su propia investigación electoral cuando la junta electoral del estado descalificó más de 13,000 firmas de su campaña, citando duplicados, lo que le impidió postularse en múltiples líneas partidistas. Otros posibles candidatos para el puesto de Fiscal General incluyen a Jeanine Pirro y Ken Paxton.
Pirro, actualmente la principal fiscal federal en Washington D.C., es ampliamente conocida como una expresentadora de Fox News que difundió conspiraciones infundadas sobre las elecciones de 2020, lo que llevó a que fuera citada en la demanda por difamación de Dominion Voting Systems contra la cadena, que se resolvió por 787 millones de dólares. También ha defendido repetidamente a los involucrados en la insurrección del 6 de enero. El Fiscal General de Texas, Ken Paxton, descrito por el Texas Tribune como el "negacionista electoral en jefe" del estado, también presentó demandas buscando anular los resultados electorales en cuatro estados en 2020.
Más recientemente, Paxton ha sido acusado de atacar a organizaciones que registran votantes latinos en Texas, una acción que impacta directamente a las familias trabajadoras y su capacidad para participar en la democracia. Lo que esto realmente significa para su familia, particularmente en comunidades con nuevos ciudadanos o familias de estatus mixto, es una mayor intimidación y menos oportunidades para ejercer su derecho fundamental al voto. El senador Eric Schmitt de Misuri, ex fiscal general de su estado, lideró un esfuerzo en 2020 para reunir a fiscales generales republicanos en apoyo de la demanda de Paxton ante la Corte Suprema que buscaba invalidar los resultados de las elecciones de 2020.
Logró persuadir a otros 16 Fiscales Generales para que se unieran. Schmitt también ha colaborado estrechamente con la Casa Blanca para redactar la Ley SAVE America, una legislación antivoto que, según los críticos, privaría del derecho al voto a millones de estadounidenses. El senador de Utah Mike Lee, otra posibilidad externa para el puesto, también ha apoyado vocalmente la anulación de las elecciones de 2020 y se ha convertido en un defensor de la Ley SAVE America.
Ni Blanche, Zeldin, Pirro, Paxton, Schmitt, ni Lee respondieron a las solicitudes de comentarios sobre sus posibles nombramientos. Joe Hoft, un escritor para el Gateway Pundit, un sitio web conocido por teorías conspirativas, dijo a los oyentes en la llamada del lunes que el próximo Fiscal General debe asegurar victorias republicanas en las elecciones de medio término de 2026. "Importa, porque este primer año no es satisfactorio", afirmó Hoft. "Todos queremos mucho más. Y lo que estamos aprendiendo es que no sabemos si lo arreglaremos todo ahora mismo, pero si podemos ganar esta elección, entonces podremos hacer cosas.
Así que todo, todo nuestro esfuerzo, debe centrarse en este proceso electoral." Esta perspectiva cristaliza el objetivo electoral inmediato que impulsa estos nombramientos. Por qué es importante: La selección del próximo Fiscal General tiene implicaciones significativas para la integridad de futuras elecciones y la base misma de la participación democrática. Un Departamento de Justicia liderado por un individuo comprometido con la negación electoral podría alterar fundamentalmente cómo se aplica la ley federal a los derechos de voto, el registro de votantes y la supervisión electoral.
Para las familias trabajadoras, particularmente aquellas en comunidades minoritarias, esto podría traducirse en mayores barreras para votar, desafíos más agresivos a las boletas legítimas y un efecto disuasorio en el compromiso cívico. La política dice que el gobierno federal protege los derechos de voto. La realidad podría convertirse en un gobierno federal que los restringe activamente.
Ambas partes reclaman la victoria en sus esfuerzos por asegurar futuras elecciones, pero los números —desde las tasas de registro de votantes hasta la participación real— contarán la verdadera historia de cómo estas políticas impactan a las personas reales. Este cambio podría erosionar la confianza pública en los resultados electorales, independientemente de su base fáctica. Puntos clave: - Figuras conservadoras están presionando activamente al presidente Trump para que nombre un Fiscal General que se alinee con afirmaciones falsas de fraude electoral generalizado. - Candidatos como Todd Blanche y Lee Zeldin tienen antecedentes de promover la negación electoral y abogar por la intervención federal en las elecciones estatales. - La sección de votación del Departamento de Justicia ya ha experimentado cambios, con abogados experimentados reemplazados por leales a Trump. - El objetivo de estos defensores es reconfigurar la supervisión electoral federal para asegurar victorias republicanas en las elecciones de medio término de 2026.
Lo que sigue: La decisión final del presidente Trump sobre el Fiscal General marcará la pauta para la política electoral federal en los próximos años. Su elección enfrentará un proceso de confirmación, donde sus declaraciones y acciones pasadas sobre la integridad electoral probablemente serán escudriñadas. Más allá de este nombramiento, los observadores estarán atentos a los pasos concretos tomados por el Departamento de Justicia con respecto a los padrones electorales, el posible monitoreo federal de los centros de votación y el avance de legislación como la Ley SAVE America.
Las elecciones de medio término de 2026 se perfilan como el campo de batalla inmediato donde se sentirá por primera vez el impacto de estos cambios, afectando potencialmente a millones de votantes en todo el país.
Puntos clave
— - Figuras conservadoras están presionando activamente al presidente Trump para que nombre un Fiscal General que se alinee con afirmaciones falsas de fraude electoral generalizado.
— - Candidatos como Todd Blanche y Lee Zeldin tienen antecedentes de promover la negación electoral y abogar por la intervención federal en las elecciones estatales.
— - La sección de votación del Departamento de Justicia ya ha experimentado cambios, con abogados experimentados reemplazados por leales a Trump.
— - El objetivo de estos defensores es reconfigurar la supervisión electoral federal para asegurar victorias republicanas en las elecciones de medio término de 2026.
Fuente: Wired
