Una organización legal conservadora obtuvo acceso directo a la oficina del presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones, Brendan Carr, el pasado septiembre, acelerando una queja dirigida al comediante Jimmy Kimmel y a su empleador, ABC, según correos electrónicos internos obtenidos por WIRED. La correspondencia indica que el Center for American Rights (CAR) canalizó su presentación al asesor principal de Carr, eludiendo al personal de carrera que normalmente evalúa tales quejas, lo que generó preocupación entre los defensores de la libertad de prensa. Este canal directo influyó en las acciones regulatorias y aprobaciones de fusiones posteriores, dijo a Deadline el exasesor principal de la FCC, Robert Corn-Revere, describiendo las amenazas de Carr como si sonaran "como declaraciones de un jefe de la mafia".
El Center for American Rights (CAR) no siguió el protocolo estándar cuando presentó su queja inicial contra Jimmy Kimmel. Daniel Suhr, presidente de CAR y exdirector de políticas del gobernador de Wisconsin Scott Walker, utilizó una línea directa con los asesores legales principales del presidente Carr, eludiendo al personal de asuntos del consumidor responsable de revisar tales presentaciones, informó WIRED. Este canal de comunicación directo permitió a CAR presentar argumentos legales que hacían eco de las críticas a las principales cadenas de radiodifusión a menudo expresadas por el expresidente Donald Trump.
Durante meses, según muestran estos correos electrónicos internos, CAR proporcionó a la oficina de Carr un flujo constante de teorías legales destinadas a desafiar a las emisoras. La predecesora de Carr, Jessica Rosenworcel, había desestimado previamente tres quejas de CAR contra las estaciones de ABC, CBS y NBC, afirmando que entraban en conflicto con la Primera Enmienda. Sin embargo, Carr restableció estas quejas poco después de asumir el cargo.
Para septiembre de 2025, los esfuerzos de CAR ya habían comenzado a influir en los procedimientos regulatorios. Una queja presentada por CAR contra CBS con respecto a una entrevista de "60 Minutes" con Kamala Harris se convirtió en un punto de influencia en la revisión de la agencia de la fusión Paramount-Skydance, que recibió aprobación en julio después de que Skydance se comprometiera a instalar un defensor del pueblo conservador en CBS News. Esto demostró un claro cambio en las prioridades regulatorias.
Suhr confirmó a WIRED que CAR cumple con todas las reglas de la FCC con respecto a los comentarios públicos y las reuniones ex parte. Afirmó que la queja inicial del grupo en septiembre se presentó a través del portal de quejas de consumidores de la agencia, con el personal relevante copiado. Suhr explicó que una presentación complementaria posterior se elaboró rápidamente después de la aparición de Carr en el podcast porque CAR ya había realizado una investigación exhaustiva sobre la distorsión de noticias, Kimmel y la televisión nocturna, negando cualquier aviso anticipado de los comentarios del presidente. "En este caso, presentamos nuestra queja inicial de septiembre en el portal general de quejas de consumidores de la FCC y, como usted dice, copiamos al personal relevante", dijo Suhr a WIRED.
El 4 de septiembre, Suhr envió su queja contra Kimmel directamente a dos asesores principales en la oficina de Carr: Erin Boone, asesora principal de Carr para medios y cumplimiento, y Katie McAuliffe, asesora de políticas del presidente. El correo electrónico comenzaba: "Estimadas Erin y Katie". Suhr adjuntó una presentación de 12 páginas y cinco anexos de investigación de la oposición, proporcionando a la oficina de Carr su número de ticket para "encontrarlo fácilmente en el sistema de quejas de consumidores de la FCC". Boone también se desempeñó como jefa interina de la oficina de medios, la división que supervisa directamente la televisión de radiodifusión y las licencias de radio. El personal de la FCC tenía instrucciones permanentes de dirigir las quejas de CAR directamente a ella, según muestran los correos electrónicos.
La queja de CAR contra Kimmel incluía un perfil político de los guionistas, productores, operadores de cámara y asistentes del programa. El más grande de los cinco anexos adjuntos al correo electrónico de Suhr detallaba los registros de la Comisión Federal Electoral. Las marcas de tiempo indican que CAR pasó la tarde anterior a la presentación compilando más de 60 páginas de historiales de donaciones individuales de empleados de "Jimmy Kimmel Live!".
Otro anexo enumeraba 215 donaciones de Molly McNearney, productora ejecutiva del programa y esposa de Kimmel. Dos anexos adicionales documentaban el historial de donaciones personales de Kimmel, obtenidos de OpenSecrets y la Comisión Federal Electoral. Este nivel de detalle en la queja era inusual.
Charlie Kirk fue asesinado en la Universidad Utah Valley el miércoles 10 de septiembre. Kimmel abordó el tiroteo en su monólogo de apertura el lunes siguiente, haciendo comentarios que los críticos interpretaron como una culpabilización del movimiento MAGA por el asesinato de Kirk. La indignación se intensificó al día siguiente con segmentos en Fox News y la reacción negativa de los influencers MAGA en todas las plataformas de redes sociales.
La reacción pública fue rápida. Carr apareció luego en "The Benny Show", un programa de YouTube presentado por el comentarista conservador Benny Johnson, donde caracterizó el monólogo como un "asunto muy, muy serio" para Disney, la empresa matriz de ABC. Sugirió que los propietarios de estaciones locales que transmiten "Jimmy Kimmel Live!" necesitaban "tomar medidas", advirtiendo que las emisoras podrían disciplinar a Kimmel por sí mismas o enfrentar acciones regulatorias de la comisión.
Horas después de la aparición de Carr en el podcast, Suhr presentó una queja complementaria ante la oficina de Carr. Esta nueva presentación adoptó la teoría de la "distorsión de noticias" que Carr había expuesto en el podcast. Esta doctrina, rara vez invocada, prohíbe a las emisoras falsificar deliberadamente informes de noticias fácticos.
Suhr dirigió la presentación directamente al jefe de la oficina de cumplimiento de la FCC. El suplemento instaba a la agencia a obligar a KABC, la estación de Los Ángeles propiedad de ABC que transmitía "Jimmy Kimmel Live!", a salir del aire si fuera necesario. El director de cumplimiento de la FCC en la Costa Oeste, cuya oficina supervisa directamente KABC, envió un correo electrónico a Carr más tarde ese día, instándolo a no permitir que Disney evite la rendición de cuentas y ofreciéndole asistencia, informó WIRED anteriormente.
Más tarde esa noche, Nexstar anunció que adelantaría "Jimmy Kimmel Live!" en todas sus filiales de ABC. Sinclair le siguió en cuestión de horas, retirando el programa y exigiendo que Kimmel donara dinero a la organización sin fines de lucro de Kirk, Turning Point USA. Ambos grupos de estaciones tenían transacciones multimillonarias pendientes ante la FCC en ese momento: Nexstar buscaba la aprobación para una fusión de 6.200 millones de dólares con Tegna, y Sinclair perseguía adquisiciones de estaciones que requerían la aprobación de la comisión.
Disney suspendió posteriormente el programa indefinidamente. La presión sobre las emisoras se volvió intensa. Nuevos correos electrónicos revelan que el centro de llamadas de la FCC se vio abrumado al día siguiente.
En 90 minutos, su oficina de consumidores registró 170 llamadas, y más de la mitad quedaron sin respuesta. Durante la noche, la agencia recibió aproximadamente 700 quejas, un "volumen de llamadas muy grande", escribió un subdirector de asuntos del consumidor, "todas generalmente relacionadas con la salida del aire de Kimmel". Estas cifras subrayan la reacción pública inmediata a los cambios en la transmisión. Los argumentos legales de Carr generaron críticas generalizadas de académicos de la Primera Enmienda, exfuncionarios de la FCC y grupos de libertad de prensa.
En noviembre, siete excomisionados de la FCC, cinco de ellos republicanos, solicitaron a la agencia que rescindiera la política de distorsión de noticias. Argumentaron que Carr había asumido poderes que la Corte Suprema y el Congreso han negado a la comisión. Robert Corn-Revere, exasesor principal de la FCC, dijo a Deadline que las amenazas de Carr a Disney y ABC "suenan como declaraciones de un jefe de la mafia".
La FCC posee autoridad independiente para abrir investigaciones sobre las emisoras a las que otorga licencias y técnicamente no requiere una queja externa para actuar. Sin embargo, las acciones basadas en el contenido por parte de la agencia casi siempre provienen de presentaciones de terceros. Una queja externa proporciona a la comisión un denunciante nombrado, alegaciones específicas que abordar y un registro que enmarca cualquier acción resultante como una respuesta a una queja pública.
Este proceso proporciona una capa de aislamiento político para la comisión. Suhr ha argumentado en entrevistas que las emisoras están incumpliendo sus obligaciones de interés público bajo la Ley de Comunicaciones, señalando los programas nocturnos de tendencia demócrata y una falta general de confianza en las noticias nacionales. También cita una carta de 2018 de los demócratas del Senado instando a la FCC a investigar a Sinclair por distorsión de noticias, afirmando que CAR busca una aplicación imparcial del estándar de interés público.
El costo económico se extiende más allá de las transmisiones individuales. En marzo, la FCC aprobó la fusión Nexstar-Tegna, eximiendo una norma federal que prohíbe a una sola empresa poseer estaciones de televisión que lleguen a más del 39 por ciento de los hogares estadounidenses. En un comunicado de prensa, Nexstar afirmó que la fusión le otorgaría acceso al 80 por ciento de los hogares con televisores.
Este resultado, donde un puñado de grupos de estaciones llega a la mayor parte del país bajo compromisos negociados con la FCC, se alinea estrechamente con la visión que Suhr ha articulado públicamente. En una entrevista de febrero en "On the Media" de WNYC, Suhr ofreció la imagen más clara hasta el momento de su agenda para la FCC y el futuro que vislumbra para la televisión de radiodifusión. "En ese mundo", dijo, "creo que se parecería mucho más a la radio AM".
Esta secuencia de eventos plantea preguntas significativas sobre la independencia de la FCC y el futuro de la libertad de expresión en la radiodifusión. El uso de canales directos por parte de un grupo políticamente alineado para influir en la aplicación de la normativa crea un precedente que podría empoderar a futuras administraciones para ejercer control de contenido sobre los medios de comunicación. La aprobación de fusiones importantes después de estas intervenciones sugiere un posible quid pro quo, donde se otorgan exenciones regulatorias a cambio del cumplimiento de demandas informales de contenido.
Esto podría alterar fundamentalmente el panorama mediático, empujándolo hacia un entorno más políticamente homogéneo. El impacto en la independencia periodística y los diversos puntos de vista podría ser sustancial. Los críticos argumentan que tales acciones socavan los principios fundamentales de la Primera Enmienda, que protege a las emisoras de la interferencia gubernamental en las decisiones de programación. - Un grupo legal conservador obtuvo acceso directo y acelerado a la oficina del presidente de la FCC, Brendan Carr, para una queja contra Jimmy Kimmel. - Esta intervención llevó a la suspensión de Kimmel e influyó en la aprobación de importantes fusiones de radiodifusión. - Los críticos, incluidos excomisionados de la FCC, condenaron las acciones de Carr como un mal uso del poder regulatorio y una amenaza a la libertad de expresión. - El Center for American Rights busca el dominio conservador en la radiodifusión estadounidense, similar a la radio AM.
Los lectores deben estar atentos a futuros desafíos legales a la interpretación de la FCC de la doctrina de la "distorsión de noticias", particularmente la petición presentada por siete excomisionados de la FCC. Las implicaciones para otras fusiones y adquisiciones de radiodifusión pendientes también serán un área clave a monitorear, al igual que cualquier futura queja relacionada con el contenido presentada por CAR o grupos similares. El debate más amplio sobre las obligaciones de interés público de las emisoras, especialmente en lo que respecta al contenido político, sin duda continuará.
Futuros nombramientos en la FCC podrían cambiar nuevamente el panorama regulatorio, ya sea reforzando o desafiando los precedentes establecidos por estas acciones. El futuro de la libertad de prensa depende de estas decisiones regulatorias.
Puntos clave
— - Un grupo legal conservador obtuvo acceso directo y acelerado a la oficina del presidente de la FCC, Brendan Carr, para una queja contra Jimmy Kimmel.
— - Esta intervención llevó a la suspensión de Kimmel e influyó en la aprobación de importantes fusiones de radiodifusión.
— - Los críticos, incluidos excomisionados de la FCC, condenaron las acciones de Carr como un mal uso del poder regulatorio y una amenaza a la libertad de expresión.
— - El Center for American Rights busca el dominio conservador en la radiodifusión estadounidense, similar a la radio AM.
Fuente: WIRED
