Becky Pepper-Jackson, estudiante de segundo año de secundaria en Virginia Occidental, espera un fallo de la Corte Suprema de EE. UU. que podría poner fin a su carrera de atletismo. La decisión del tribunal, esperada para principios del verano de 2026, determinará si las prohibiciones estatales a los atletas transgénero que compiten en deportes femeninos violan la ley federal. El Fiscal General de Virginia Occidental, JB McCuskey, sostiene que la ley estatal garantiza una competencia justa, una postura que podría reconfigurar el panorama de los deportes juveniles en todo el país.
Becky Pepper-Jackson comienza su temporada de atletismo de segundo año en la Escuela Secundaria Bridgeport, enfocada en mejorar su lanzamiento de disco. El año pasado, en el encuentro estatal, quedó tercera en lanzamiento de disco y octava en lanzamiento de peso. Este año, ya ha ganado ambas pruebas en sus dos primeras competiciones.
Su rutina implica ignorar las distracciones, una habilidad perfeccionada a lo largo de años de escrutinio público. Trabaja en su técnica. El disco se eleva en el crepúsculo vespertino.
En 2021, Virginia Occidental promulgó una ley que impide a los atletas transgénero participar en deportes femeninos a nivel de escuela intermedia, secundaria y universidad. Pepper-Jackson, entonces en la escuela intermedia, impugnó esta legislación, argumentando que infringía sus derechos. La Corte Suprema de EE. UU.
emitió una orden en 2023, permitiéndole seguir compitiendo mientras avanzaba el desafío legal. Esa orden se aplicaba específicamente a su participación en la escuela intermedia. Ahora, como atleta de secundaria, la cuestión legal más amplia se acerca a su resolución, con implicaciones mucho más allá de una sola temporada de atletismo.
La mayoría conservadora de la Corte Suprema indicó en enero de 2026 una inclinación a mantener las prohibiciones estatales. Esta señal se produjo después de los argumentos en un segundo caso de Idaho, que involucra a Lindsay Hecox, quien demandó por una prohibición similar en su estado. La ley de Idaho, promulgada en 2020, fue la primera de su tipo en la nación.
Los jueces examinaron si tales leyes estatales violan la Constitución o el Título IX, un estatuto federal que prohíbe la discriminación sexual en la educación. Sus fallos anteriores a menudo han ido en contra de los derechos de las personas transgénero, lo que sugiere una dirección clara también para este caso. Pepper-Jackson articuló su posición claramente. “No estoy aquí para obtener una ventaja”, dijo a Associated Press.
Explicó que ha enfrentado antagonismo a lo largo de su vida. “Me han pisoteado y la gente me ha mirado con desprecio toda mi vida. Y he aprendido que eso es algo con lo que tendré que lidiar.” Ella se enfoca en su deporte. La decisión del tribunal está fuera de su control. “No puedo tomar sus decisiones por ellos, así que solo tengo que esperar y ver qué dirán”, dijo.
Esta perspectiva resalta una aceptación práctica de una situación que no puede alterar. El Fiscal General de Virginia Occidental, JB McCuskey, expresó confianza en la posición legal del estado. “La ley de Virginia Occidental no excluye a nadie; simplemente dice que los niños biológicos competirán contra niños, y las niñas biológicas competirán contra niñas”, afirmó McCuskey. Añadió: “En el campo atlético, el sexo biológico importa, la identidad de género no”. Esta visión constituye el núcleo del argumento del estado, enfatizando las diferencias físicas percibidas entre las niñas cisgénero y las niñas transgénero que han pasado por la pubertad masculina.
El estado afirma su derecho a definir categorías para una competencia atlética justa. Pepper-Jackson se ha identificado públicamente como niña desde los ocho años. Su madre, Heather Jackson, notó señales tempranas. “Inmediatamente noté que Becky era diferente”, dijo Jackson.
Becky demostró fuertes opiniones sobre la ropa y los juguetes desde una edad temprana, eligiendo consistentemente artículos tradicionalmente asociados con las niñas. “Simplemente seguí su ejemplo desde el principio”, relató su madre. Al comienzo de la pubertad, Pepper-Jackson comenzó a tomar medicamentos bloqueadores de la pubertad. Este detalle médico es crucial para entender los argumentos sobre el desarrollo físico en el caso.
Aubrey Sparks, directora legal del capítulo de Virginia Occidental de la Unión Americana de Libertades Civiles, abordó directamente las afirmaciones de ventaja injusta. “Becky no pasó por la pubertad masculina”, explicó Sparks. “Y así, cuando escuchas, ‘Bueno, esto es injusto. Los niños trans tienen una ventaja’. Ese simplemente no es el caso aquí.” Este contexto médico desafía un argumento central de los oponentes a la inclusión transgénero. Reformula la discusión de una ventaja biológica inherente a vías médicas individuales, afirmando que la premisa de injusticia en este caso específico es infundada.
La oposición a la participación de Pepper-Jackson se ha manifestado en varios incidentes públicos. En 2024, cinco atletas de una escuela rival se negaron a competir junto a ella, retirándose de un encuentro de atletismo. Estas cinco recibieron una ovación de pie en una conferencia de prensa en Charleston una semana después.
El entonces Fiscal General Patrick Morrisey, ahora Gobernador, utilizó el evento para anunciar la intención del estado de impugnar un fallo de un tribunal federal de apelaciones a favor de Pepper-Jackson. En el encuentro estatal de 2025, una velocista femenina lució una camiseta en el podio que decía: “Los hombres no pertenecen a los deportes femeninos”. Tales exhibiciones públicas resaltan la carga emocional del debate, a menudo eclipsando los detalles legales. Esta temporada actual ha visto menos demostraciones públicas de disenso.
Pepper-Jackson sigue ganando sus pruebas. También anima a sus compañeras de equipo, encarnando el espíritu deportivo. “Hay muchas lecciones fundamentales que aprendes al estar en el deporte que no obtienes en ningún otro lugar, como el trabajo en equipo, la deportividad”, observó. Más allá del atletismo, planea estudiar música en la universidad.
Ella aspira a una carrera como directora de banda, demostrando aspiraciones que van mucho más allá de la actual batalla legal. Pepper-Jackson también sigue los logros de otras niñas transgénero en el atletismo de secundaria en todo el país. AB Hernández ganó el oro en salto de altura y triple salto femenino en el encuentro estatal de secundaria de California del año pasado.
Verónica García consiguió títulos consecutivos de 400 metros en el estado de Washington en 2024 y 2025. Ada Gallagher ganó los 200 metros en el encuentro estatal de Oregón en 2024. Estos éxitos la inspiran.
También reavivan el debate público, ilustrando el alcance nacional del problema y las diversas respuestas estatales al mismo. California mantiene una ley que permite a los estudiantes participar en deportes de acuerdo con su identidad de género. Esto es independientemente de su sexo asignado al nacer.
El éxito de Hernández, sin embargo, provocó nuevas peticiones de prohibiciones por parte de grupos y figuras conservadoras, incluido el presidente Donald Trump. Cuando Hernández se clasificó para tres pruebas el año pasado, esto llevó a una respuesta única por parte del organismo rector del encuentro. Permitieron que una chica adicional compitiera y obtuviera medalla en esas pruebas.
Este cambio de regla, reportado por Associated Press, pudo haber sido el primero de su tipo en la nación. Ilustra los puntos de presión y las complejas formas en que las organizaciones atléticas intentan navegar estas disputas. La madre de Pepper-Jackson, Heather Jackson, le brinda un apoyo inquebrantable.
Después de una práctica reciente, las dos compartieron un momento, bailando juntas en el campo, un pequeño acto de alegría en medio de un estrés significativo. Su madre también recuperó el disco después de varios lanzamientos de Becky, un simple gesto de ayuda. Heather Jackson elogió la forma en que su hija manejó el intenso escrutinio público.
Dijo que Becky enfrentó la atención “con una gracia, inteligencia y educación asombrosas, lo cual es más de lo que yo habría podido hacer a esa edad”. La propia Becky ve la situación de manera más simple. “No veo la gravedad de este caso judicial”, dijo. “Creo que es de conocimiento común: las niñas transgénero deberían poder estar en el equipo deportivo de niñas. Creo que eso es simple.”
Este caso se extiende mucho más allá de la temporada de atletismo de Becky Pepper-Jackson. La decisión de la Corte Suprema establecerá un precedente nacional en relación con los atletas transgénero. Podría redefinir el alcance del Título IX, permitiendo potencialmente a los estados una autoridad más amplia para restringir la participación basándose en el sexo asignado al nacer.
Este resultado afectaría a miles de jóvenes transgénero. También impacta los esfuerzos legislativos estatales en todo el país, ya que muchos estados han promulgado leyes similares o las están considerando. El fallo dará forma al futuro de las políticas deportivas inclusivas.
Aborda cuestiones fundamentales de igualdad y equidad en el atletismo, influyendo no solo en los deportes sino también en el marco legal más amplio para los derechos de las personas transgénero en la educación. Aquí está el número que importa: cero. Esa es la cantidad de otras personas trans que han intentado competir en deportes femeninos en Virginia Occidental, según Associated Press.
Elimine el ruido y la historia es más simple de lo que parece. Este caso no se trata de una ola de atletas que abruman los deportes femeninos. Se trata del derecho de un solo individuo a participar.
El mercado le está diciendo algo. Escuche. El panorama legal para los derechos de las personas transgénero se está fragmentando entre los estados, y este fallo solidificará esa tendencia o introducirá una nueva dinámica.
La interpretación del Título IX por parte del tribunal tendrá consecuencias duraderas sobre cómo se reconoce la identidad de género en los entornos educativos. Es un momento legal significativo, que dará forma a cómo las instituciones públicas acomodan la identidad de género. Se espera que la Corte Suprema emita su fallo a principios del verano de 2026.
Si el tribunal mantiene la prohibición de Virginia Occidental, esta temporada de atletismo marcará la última oportunidad de Pepper-Jackson para competir en deportes femeninos. Los observadores seguirán de cerca el lenguaje preciso de la opinión del tribunal. El alcance del fallo —si se aplica ampliamente a todas las prohibiciones estatales o contiene interpretaciones específicas y restrictivas— será crítico.
Los estados con leyes similares, y aquellos que las están considerando, reaccionarán rápidamente. La decisión, sin duda, impulsará más acciones legislativas y desafíos legales en todo el país. Establece un nuevo rumbo para los derechos de las personas transgénero y la política deportiva, con profundas implicaciones para la juventud en todo el país.
Puntos Clave
— - La Corte Suprema de EE. UU. fallará a principios del verano de 2026 sobre la prohibición de Virginia Occidental a los atletas transgénero en deportes femeninos.
— - Becky Pepper-Jackson es la única atleta transgénero que impugna la prohibición en Virginia Occidental, destacando la naturaleza individual del caso.
— - El fallo determinará la interpretación del Título IX con respecto a la identidad de género y establecerá un precedente nacional para leyes estatales similares.
— - Pepper-Jackson, estudiante de segundo año de secundaria, se enfrenta al posible fin de su carrera de atletismo si se mantiene la prohibición.
Fuente: AP
