Dos palestinos, incluido Aws Al-Naasan, de 14 años, murieron por disparos en una escuela en la aldea de Al-Mughayyir, en la Cisjordania ocupada, el martes, tras un ataque de colonos israelíes. El Ministerio de Salud palestino identificó a la segunda víctima como Jihad Abu Naim, un padre de la escuela. Testigos presenciales y grabaciones de vídeo muestran a un hombre armado disparando hacia el patio de la escuela, lo que plantea preguntas urgentes sobre la escalada de violencia en el territorio. Esto marca una escalada crítica en una serie de incidentes dirigidos contra instituciones educativas palestinas, según activistas locales.
Los disparos comenzaron alrededor del mediodía, según Bassam Abu-Assaf, el director de la escuela solo para niños que fue atacada. Los estudiantes estaban afuera en el patio de la escuela. Al menos cinco colonos armados se acercaron a la aldea de Al-Mughayyir, ubicada al noreste de Ramala.
Un vídeo obtenido por CNN muestra a un hombre con uniforme militar, rifle en mano, avanzando lentamente hacia la aldea antes de agacharse y disparar al menos ocho rondas hacia el edificio de la escuela. Las imágenes capturan el momento en que Aws, de 14 años y estudiante de noveno grado, fue baleado. Sus amigos corrieron hacia él, llevando su cuerpo lejos del peligro inmediato.
La sangre salpicaba las calles. Se escuchaban disparos. Hombres, jóvenes y mayores, corrían frenéticamente, pidiendo ayuda en medio del caos.
Se vio a niños y hombres heridos, uno con el torso expuesto y ensangrentado, siendo trasladados del lugar. Fue un desastre, afirmó Abu-Assaf. "Todo el mundo gritaba. Era increíble." Añadió que otras cuatro personas, incluidos estudiantes y padres, sufrieron heridas.
Jihad Abu Naim, el padre de 32 años, vivía cerca de la escuela. Corrió hacia el alboroto al escuchar los disparos. Luego fue baleado él mismo, confirmó el director Abu-Assaf.
Los residentes de Al-Mughayyir informan que los ataques de colonos contra su aldea son casi diarios. Activistas identificaron al hombre del vídeo como un colono conocido, que ya había atacado la aldea anteriormente. Estas muertes forman parte de una ola más amplia de ataques contra escuelas y escolares palestinos en Cisjordania.
Estas acciones van más allá de los disparos directos. Representan una campaña sistemática contra la educación y la vida comunitaria. En un incidente separado el lunes por la noche, colonos demolieron una escuela con una excavadora en Hammamat al-Maleh, ubicada en el norte del Valle del Jordán, cerca de la aldea de Tayasir.
Activistas locales dijeron a CNN que la zona ha sido objeto de ataques constantes por parte de colonos en los últimos meses. Esta presión tiene como objetivo obligar a los habitantes palestinos a abandonar sus tierras. La escuela demolida se encontraba a la vista de una base militar israelí.
Los soldados de la base no hicieron ningún intento por evitar la demolición, añadieron los activistas. "Es importante enfatizar que la destrucción de la escuela en Hammamat es parte de una violación sistemática, grave y continua de la capacidad de las niñas y niños palestinos para ejercer su derecho básico a la educación", afirmó un comunicado de un grupo de activistas del Valle del Jordán. Las cuentas no cuadran al comparar el compromiso declarado del ejército con la seguridad con su inacción durante tales demoliciones. Más allá de la destrucción, la obstrucción también juega un papel.
En un tercer incidente dirigido a escolares, colonos del asentamiento de Karmiel instalaron alambre de púas cerca de la aldea de Umm al-Khair, en las colinas del sur de Hebrón. Esta acción bloqueó la ruta de los jóvenes estudiantes a la escuela, según el líder comunitario Khaleel Alhathaleen. "Esta carretera es la arteria principal de la que dependen los estudiantes de la aldea, lo que convierte su cierre en una clara violación de su libertad de movimiento y un impedimento directo al proceso educativo", declaró Alhathaleen en un comunicado. Imágenes de vídeo enviadas a CNN desde la comunidad mostraban a soldados israelíes de pie en la cima de una colina, rodeados de lo que parecía ser gas lacrimógeno, mientras más de dos docenas de niños estaban cercados.
Estos niños han estado protestando cerca de la carretera diariamente desde que apareció el alambre, señaló Alhathaleen. Las fotos los muestran sosteniendo carteles: 'extrañamos nuestra escuela', 'protéjannos', 'dejen que los niños aprendan'.
El ejército israelí ofreció una versión diferente del incidente de Al-Mughayyir. Afirmaron que la violencia comenzó después de que se lanzaran piedras contra un vehículo que transportaba a varios pasajeros israelíes, incluido un soldado de reserva. El ejército declaró que este soldado "salió del vehículo y abrió fuego contra sospechosos en la zona". Desplegaron soldados en el lugar.
El ejército reconoce "la afirmación" de que dos palestinos murieron y otros resultaron heridos, declarando que el "incidente está bajo revisión". Sin embargo, el patrón de tales revisiones rara vez conduce a la rendición de cuentas. Esta disparidad entre las narrativas oficiales y los relatos de los testigos presenciales es una característica recurrente del conflicto. Siga el poder de influencia, no la retórica, al examinar estas afirmaciones.
El desequilibrio de poder a menudo dicta qué relatos ganan tracción y cuáles son desestimados. La oleada de ataques descarados y violentos contra palestinos, a menudo perpetrados por colonos israelíes y a veces por soldados, se ha intensificado. Si bien el ejército israelí anuncia con frecuencia investigaciones sobre tales incidentes, a menudo no logra realizar arrestos ni responsabilizar a los perpetradores.
Esta falta de aplicación de la ley crea un ambiente de impunidad. Umm Al-Khair misma ha soportado repetidos ataques de colonos y apropiaciones de tierras. Awdah Alhathaleen, un destacado activista palestino que trabajó en el documental ganador del Oscar 'No Other Land', fue asesinado a tiros durante un ataque de colonos el año pasado.
El hombre acusado de su muerte, Yonin Levi, estuvo bajo arresto domiciliario durante tres días antes de que un tribunal israelí lo liberara. Esto es lo que no le están diciendo: el sistema legal a menudo funciona de manera diferente para los colonos acusados de violencia contra los palestinos. Este contexto histórico revela un problema sistémico, no incidentes aislados.
Estos eventos no son meros actos aislados de violencia. Representan un esfuerzo estratégico para ejercer control y remodelar el panorama demográfico de Cisjordania. Los ataques a las escuelas socavan directamente el futuro de las comunidades palestinas.
Interrumpen la educación, un derecho fundamental, y crean un clima de miedo. Esto afecta el bienestar psicológico de niños y familias. La destrucción de infraestructura, como escuelas, y la obstrucción del acceso, como el alambre de púas, tienen como objetivo hacer que la vida diaria sea insostenible.
Esta presión contribuye al desplazamiento. Empuja a las comunidades a abandonar sus hogares y tierras, lo que a menudo lleva a una mayor expansión de los asentamientos. La comunidad internacional ha condenado en gran medida la expansión de los asentamientos como ilegal según el derecho internacional.
Sin embargo, estas condenas rara vez se traducen en acciones concretas suficientes para disuadir tales tácticas agresivas. El vacío creado por la insuficiente presión internacional permite que estas acciones continúen, a menudo con trágicas consecuencias para los palestinos comunes. ¿Por qué es importante? Estos ataques crecientes contra escuelas y comunidades palestinas tienen implicaciones significativas para la estabilidad de Cisjordania y el conflicto israelí-palestino en general.
El ataque a instituciones educativas impacta directamente el derecho fundamental a la educación de miles de niños, paralizando sus perspectivas futuras. Además, la impunidad percibida por la violencia de los colonos erosiona la confianza en cualquier perspectiva de un sistema legal justo, alimentando el resentimiento y potencialmente impulsando nuevos ciclos de violencia. Estos incidentes también complican los esfuerzos internacionales para desescalar las tensiones y construir caminos hacia una paz duradera, ya que demuestran una continua expansión del control a través de medios coercitivos, en lugar de la negociación.
La respuesta de la comunidad internacional, o la falta de ella, dará forma a la trayectoria de este territorio profundamente disputado en los años venideros. Puntos clave: - Dos palestinos, incluido un joven de 14 años, murieron en un ataque de colonos a una escuela en Al-Mughayyir. - Otra escuela en Hammamat al-Maleh fue demolida con una excavadora, y el alambre de púas bloqueó a los estudiantes en Umm al-Khair. - La versión del ejército israelí sobre el incidente de Al-Mughayyir difiere del testimonio de los testigos presenciales. - Activistas destacan un patrón de violencia de los colonos y falta de rendición de cuentas por parte de las autoridades israelíes. El incidente en Al-Mughayyir, junto con la demolición de una escuela y la obstrucción del acceso educativo en otros lugares, exige un escrutinio inmediato.
Las investigaciones militares israelíes sobre estas muertes y otras presuntas acciones de los colonos serán seguidas de cerca. La comunidad internacional, en particular las Naciones Unidas y los actores diplomáticos clave, se enfrenta a una presión renovada para abordar la escalada de violencia y el ataque sistemático a la educación palestina. Lo que suceda a continuación depende en gran medida de si estos incidentes provocan un cambio significativo en la política o simplemente se convierten en otra nota trágica en una crisis que empeora.
El mundo espera una respuesta más allá de la condena.
Puntos clave
— - Dos palestinos, incluido un joven de 14 años, murieron en un ataque de colonos a una escuela en Al-Mughayyir.
— - Otra escuela en Hammamat al-Maleh fue demolida con una excavadora, y el alambre de púas bloqueó a los estudiantes en Umm al-Khair.
— - La versión del ejército israelí sobre el incidente de Al-Mughayyir difiere del testimonio de los testigos presenciales.
— - Activistas destacan un patrón de violencia de los colonos y falta de rendición de cuentas por parte de las autoridades israelíes.
Fuente: CNN









