La producción cinematográfica y televisiva en exteriores en todo Estados Unidos experimentó una notable desaceleración durante el primer trimestre de 2026, según un informe reciente de la industria. Nueva Jersey surgió como una clara excepción, registrando un aumento interanual del 45 por ciento en el número de rodajes y un aumento del 37 por ciento en el gasto de producción, revelaron las cifras publicadas el martes por ProdPro, una plataforma de inteligencia de producción. Este auge refleja una feroz competencia entre los estados por las industrias creativas de alto valor, a menudo impulsada por sustanciales incentivos financieros.
La caída general en el número de rodajes en EE. UU. —una disminución del 10 por ciento en el trimestre— subraya una recalibración más amplia dentro del sector del entretenimiento. La actividad de largometrajes experimentó la caída más pronunciada, un 21 por ciento, mientras que la producción de series de televisión logró un modesto aumento del 4 por ciento. Este panorama mixto destaca un cambio en el enfoque de la industria y las decisiones presupuestarias, donde los proyectos cinematográficos a gran escala se enfrentan a un escrutinio más estricto que las series en curso.
Los números en el manifiesto de envío cuentan la verdadera historia de hacia dónde se dirigen los equipos y las cuadrillas, y para muchos, ese destino es ahora el Estado Jardín. Las ganancias de Nueva Jersey no son accidentales. Representan el resultado directo de decisiones políticas estratégicas, particularmente un sólido programa de incentivos fiscales diseñado para atraer proyectos de cine y televisión.
Este estímulo económico, combinado con una creciente infraestructura de modernas instalaciones de estudio y una reserva de talento fácilmente disponible, ha remodelado el panorama de la producción local. El estado se ha promocionado activamente como una alternativa viable a los centros tradicionales, ofreciendo una atractiva combinación de beneficios financieros y ventajas logísticas. Esta estrategia ha dado sus frutos claramente.
Los principales actores de la industria del entretenimiento han tomado nota. Netflix está invirtiendo 1.000 millones de dólares para establecer su base de la Costa Este en el antiguo emplazamiento de Fort Monmouth, planeando 12 platós de sonido. Paramount, un nombre sinónimo de la época dorada de Hollywood, aseguró un extenso contrato de arrendamiento de 10 años por 85.000 pies cuadrados dentro de los próximos 1888 Studios en Bayonne.
Lionsgate, otro estudio importante, se convertirá en el inquilino principal de Great Point Studios en Newark. Estas inversiones representan un compromiso a largo plazo, señalando confianza en la capacidad de Nueva Jersey para mantener este crecimiento. Crean una masa crítica de infraestructura.
El estado ya ha acogido una variedad de proyectos de alto perfil. El largometraje de ciencia ficción de Steven Spielberg, *Disclosure Day*, posicionado como un gran estreno de verano de Universal, filmó escenas en Nueva Jersey. El biopic de Amazon MGM *I Play Rocky*, que narra la historia de un joven Sylvester Stallone, también eligió el estado para su producción.
Toby Emmerich, el productor de la película, habló con franqueza sobre las motivaciones detrás de tales decisiones. “En un mundo normal habríamos rodado esa película en Nueva York y Pensilvania,” dijo Emmerich a The Hollywood Reporter recientemente. “Terminamos rodándola en Nueva Jersey porque tenían el mejor acuerdo fiscal.” Esta cita revela la poderosa influencia de los incentivos financieros en la búsqueda de localizaciones. El dinero manda. Esta agresiva búsqueda de fondos de producción por parte de Nueva Jersey contrasta fuertemente con el rendimiento de otros mercados tradicionalmente dominantes.
California, a pesar de seguir siendo el líder general en gasto de producción con 1.480 millones de dólares, solo experimentó un aumento interanual del 2 por ciento en el gasto, mientras que su número de rodajes disminuyó un 14 por ciento. El Estado Dorado ha respondido duplicando su incentivo fiscal anual a 750 millones de dólares. Esta medida, promulgada el año pasado por el gobernador Gavin Newsom, tiene como objetivo frenar la fuga de proyectos y volver a anclar las producciones dentro de California, incluso fomentando historias ambientadas específicamente allí.
Es una inversión significativa. Nueva York, durante mucho tiempo el principal rival de California en la producción cinematográfica, también experimentó una caída del 14 por ciento en el número de rodajes, con un gasto de producción que se mantuvo en gran medida estable en comparación con el año anterior. La competencia por estos proyectos es un juego de suma cero.
Cuando un estado gana, otro a menudo pierde. Esta dinámica remodela la cadena de suministro de mano de obra creativa y servicios técnicos en todo el país. Más al oeste, Illinois presentó un panorama más estable, según las cifras de ProdPro.
El estado comenzó el año con un número de rodajes estable pero registró un ligero aumento en el gasto de producción. Illinois ha cultivado un sólido ecosistema de producción televisiva, albergando tres series procesales de NBC Chicago y la aclamada serie de FX *The Bear*. La oficina del gobernador JB Pritzker anunció en marzo que el gasto de producción cinematográfica anual del estado alcanzó los 703 millones de dólares en 2025, marcando un máximo histórico y un aumento sustancial respecto a los 560 millones de dólares registrados en 2019, antes de la pandemia.
Este crecimiento sostenido demuestra la eficacia del apoyo estatal constante. Por el contrario, mercados que recientemente habían sido percibidos como centros de producción emergentes, como Nuevo México y Georgia, experimentaron notables descensos tanto en el número de rodajes como en el gasto de producción durante el primer trimestre de 2026. Estos cambios subrayan una tendencia más amplia de la industria donde los largometrajes se están consolidando de nuevo en centros establecidos o recién incentivados.
Victor Coleman, CEO de Hudson Pacific, propietaria de los Sunset Studios ocupados por Netflix, ofreció una clara evaluación de la situación. “Los Ángeles y Nueva York han visto un aumento en la producción con la caída de otros mercados como Albuquerque, Nuevo México, Nueva Orleans, Luisiana, Atlanta, Georgia y un poco de Chicago e Illinois,” declaró Coleman en una conferencia de Citi en Miami el 2 de marzo. Añadió, “Esos mercados están mucho más deprimidos. Los créditos fiscales tanto en Los Ángeles como en Nueva York han mejorado lo que consideramos el flujo de producción.” Sus palabras son directas.
Este movimiento de la actividad de producción, a menudo dictado por la política fiscal, tiene profundas implicaciones para las economías regionales. Siga la cadena de suministro de una gran película o serie de televisión, y encontrará una compleja red de negocios locales que se benefician. Empresas de catering, hoteles, aserraderos, servicios de transporte, empresas de seguridad y comercios minoristas locales, todos ven aumentar sus ingresos cuando una producción se instala.
Estos no son solo números abstractos. Son empleos para electricistas, carpinteros, conductores y chefs. Son ingresos fiscales para los municipios locales.
La política comercial, en este contexto, se convierte en política exterior por otros medios, ya que los estados compiten vigorosamente por una parte de esta lucrativa industria. Para un estado como Nueva Jersey, la afluencia de fondos de producción se traduce en importantes multiplicadores económicos. Más allá del empleo directo de actores y equipo, la construcción de nuevos estudios genera un número sustancial de empleos en la construcción y demanda de materiales.
Una vez operativos, estos estudios requieren mantenimiento y personal continuos, creando roles permanentes. Los contratos de arrendamiento a largo plazo firmados por grandes estudios como Paramount señalan un compromiso que va más allá de un solo proyecto, fomentando un ecosistema creativo sostenible. Esta estabilidad atrae más talento y servicios de apoyo, solidificando aún más la posición del estado.
Construye una industria duradera. La importancia más amplia se extiende también al impacto en el consumidor. Aunque no es inmediatamente aparente, la consolidación de la producción en ciertas áreas puede influir en los tipos de historias contadas, la diversidad de localizaciones representadas, e incluso las estructuras de costes generales que eventualmente se filtran a las suscripciones de streaming y los precios de las entradas.
Un entorno de producción más eficiente e incentivado puede, teóricamente, llevar a que se produzca más contenido, o a que el contenido se produzca de manera más rentable. Sin embargo, también crea una dependencia de los subsidios estatales, un factor que podría generar volatilidad si las políticas cambian. Este es un equilibrio delicado.
Puntos clave: – Nueva Jersey experimentó un aumento del 45% en el número de rodajes y un aumento del 37% en el gasto de producción en el primer trimestre de 2026, impulsado por incentivos fiscales y el desarrollo de nuevos estudios. Los rodajes en exteriores disminuyeron un 10%, con una caída del 21% en la actividad de largometrajes, mientras que la producción de series de televisión creció un 4%. – Grandes mercados como California y Nueva York experimentaron descensos en el número de rodajes, lo que llevó a California a duplicar su incentivo fiscal a 750 millones de dólares anuales. – Centros de producción emergentes como Nuevo México y Georgia experimentaron notables descensos, ya que la producción parece consolidarse de nuevo en estados con fuertes incentivos. De cara al futuro, la finalización de grandes complejos de estudios en Nueva Jersey, incluida la instalación de 1.000 millones de dólares de Netflix y 1888 Studios, ampliará significativamente la capacidad del estado. Estos desarrollos pondrán a prueba la resistencia del auge de producción de Nueva Jersey y su capacidad para mantener el crecimiento más allá de los incentivos iniciales.
Estados como California y Nueva York seguirán perfeccionando sus propios programas de incentivos, asegurando que la competencia por los proyectos de cine y televisión siga siendo intensa. Los lectores deben estar atentos a futuros anuncios sobre próximas producciones en estas nuevas instalaciones, y cómo el impacto económico se traduce en crecimiento del empleo local y desarrollo de negocios auxiliares. La batalla por Hollywood del Este está lejos de terminar.
Puntos clave
— - Nueva Jersey experimentó un aumento del 45% en el número de rodajes y un aumento del 37% en el gasto de producción en el primer trimestre de 2026, impulsado por incentivos fiscales y el desarrollo de nuevos estudios.
— - Los rodajes en exteriores en EE. UU. en general disminuyeron un 10%, con una caída del 21% en la actividad de largometrajes, mientras que la producción de series de televisión creció un 4%.
— - Grandes mercados como California y Nueva York experimentaron descensos en el número de rodajes, lo que llevó a California a duplicar su incentivo fiscal a 750 millones de dólares anuales.
— - Centros de producción emergentes como Nuevo México y Georgia experimentaron notables descensos, ya que la producción parece consolidarse de nuevo en estados con fuertes incentivos.
Fuente: The Hollywood Reporter
