El parlamentario libanés Ali Fayyad, miembro prominente del ala política de Hezbollah, declaró el viernes que la extensión de tres semanas del alto el fuego entre Israel y Líbano, anunciada el jueves por el presidente Trump en Washington, carecía de valor "sin sentido" dadas las continuas "acciones hostiles" de Israel. Su declaración se produjo mientras las fuerzas israelíes y de Hezbollah intercambiaban disparos, lo que impulsó el precio del crudo Brent, de referencia internacional, a casi 107 dólares el barril.
Ali Fayyad, una figura clave dentro de Hezbollah, respaldado por Irán, articuló el rechazo de su grupo a la extensión del alto el fuego a través de la Agencia Nacional de Noticias oficial del Líbano. Citó las continuas "asesinatos, bombardeos y aperturas de fuego" de Israel, junto con lo que denominó la "aniquilación destructiva de pueblos y ciudades fronterizos libaneses", como razones para la postura de su grupo. Hezbollah, una poderosa entidad política en el Líbano y una fuerza proxy bien armada para Teherán, no participó en la negociación del acuerdo inicial entre Israel y el gobierno del Líbano.
El grupo se reservó el derecho de responder a cualquier futura "agresión" israelí. Este firme rechazo complicó inmediatamente los esfuerzos para desescalar las tensiones regionales. Sus palabras ensombrecieron las iniciativas diplomáticas. Las declaraciones de Fayyad hicieron referencia directa a la ocupación militar israelí de una zona de amortiguamiento que se extiende aproximadamente diez kilómetros (seis millas) dentro del territorio libanés.
Los líderes israelíes han mantenido que las tropas permanecerán en esta zona indefinidamente, prohibiendo el regreso de los residentes hasta que se elimine la amenaza de Hezbollah. "Cualquier agresión israelí contra cualquier objetivo libanés, independientemente de su naturaleza, da a la resistencia el derecho a responder de manera apropiada", afirmó Fayyad. Además, especificó que cualquier alto el fuego no vinculado a la retirada de Israel del territorio libanés afirma el derecho del pueblo libanés a resistir la ocupación y restaurar la plena soberanía. Esto aclara la demanda central de Hezbollah.
Las acusaciones de violaciones del alto el fuego han continuado por ambas partes. El jueves por la noche, Hezbollah declaró que lanzó cohetes contra el norte de Israel, afirmando que estas acciones respondían a una violación israelí de la tregua. Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) confirmaron el viernes por la mañana que habían "atacado estructuras militares de Hezbollah utilizadas para planificar y llevar a cabo ataques terroristas" en respuesta a los cohetes disparados contra la ciudad israelí de Shtula, en el norte.
Las IDF reiteraron su compromiso de actuar con decisión contra las amenazas a civiles y soldados israelíes, siguiendo las directrices de su liderazgo político. Tales intercambios son comunes. La Agencia Nacional de Noticias estatal del Líbano informó el viernes que los ataques israelíes también alcanzaron la ciudad de Tiro, en el sur del país.
Aunque Israel había detenido los ataques aéreos a gran escala en el sur del Líbano y alrededor de Beirut, que definieron semanas de conflicto después de que comenzara la guerra de Irán el 28 de febrero, los ataques a menor escala persisten. El miércoles fue uno de los días más sangrientos desde el inicio del alto el fuego, y funcionarios libaneses declararon que la periodista Amal Khalil se encontraba entre varias personas muertas en un incidente que su periódico y grupos de derechos humanos describieron como un ataque israelí dirigido. El ejército israelí declaró que estaba revisando el incidente, que también hirió a otros dos periodistas, pero negó haber atacado intencionalmente a periodistas.
Este incidente subraya la fragilidad de la tregua. Más allá de la frontera inmediata, el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán se intensificó el viernes. El presidente Trump emitió una orden al ejército estadounidense para "disparar y matar" pequeñas embarcaciones iraníes en el Estrecho de Ormuz.
Esta directriz se produjo mientras Irán rechazaba las afirmaciones anteriores de Trump sobre una división de liderazgo dentro de la República Islámica. El presidente iraní Masoud Pezeshkian y el presidente del Parlamento Mohammad Bagher Qalibaf emitieron declaraciones casi idénticas en redes sociales, declarando: "En Irán no hay 'línea dura' ni 'moderados'. Todos somos iraníes y revolucionarios". Su mensaje unificado contrarrestó directamente las afirmaciones de Trump.
Desde el asesinato del exlíder supremo Ali Khamenei en los ataques iniciales de EE. UU. e Israel el 28 de febrero, han persistido las preguntas sobre quién ostenta la máxima autoridad entre las figuras civiles y los poderosos generales de Irán. Irán anunció al hijo de Khamenei, Mojtaba Khamenei, como su sucesor, aunque funcionarios estadounidenses sugieren que resultó herido en el mismo ataque que mató a su padre. Si bien se han publicado declaraciones atribuidas a Mojtaba Khamenei, no ha hecho una aparición pública desde que supuestamente asumió el liderazgo en Teherán.
Esta falta de visibilidad pública crea incertidumbre. Sigamos la cadena de suministro: la incertidumbre en el liderazgo puede traducirse en una política impredecible, lo que impacta directamente en los mercados energéticos globales y las rutas marítimas a través del Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento crítico para el tránsito de petróleo. El presidente Trump había publicado en Truth Social el jueves anterior que "¡Irán está teniendo muchas dificultades para averiguar quién es su líder!
¡Simplemente no lo saben!" Afirmó que había luchas internas entre "línea dura" y "moderados", asegurando que los primeros estaban "perdiendo MAL en el campo de batalla". Este comentario público sobre la política interna iraní añade otra capa al complejo panorama diplomático. La política comercial es política exterior por otros medios, y estas declaraciones, aunque políticas, tienen un peso económico, influyendo en el sentimiento del mercado y la evaluación de riesgos para el comercio internacional que opera en la región. Los mercados financieros globales reflejaron este riesgo geopolítico creciente.
Las bolsas mundiales cerraron mayormente a la baja el viernes, mientras que los precios del petróleo subieron al permanecer estancadas las conversaciones de paz entre EE. UU. e Irán. Los futuros fluctuaron después de que Wall Street retrocediera desde sus máximos históricos, con el futuro del S&P 500 plano y el Dow Jones Industrial Average bajando un 0,38% a primera hora del viernes. En las primeras operaciones europeas, el DAX de Alemania perdió un 0,2% hasta los 24.106,17, el CAC 40 de París cayó un 1% hasta los 8.147,70, y el FTSE 100 de Gran Bretaña bajó un 0,6% hasta los 10.397,64. Las acciones mostraron un comportamiento mixto en las operaciones asiáticas del viernes.
Los números en el manifiesto de envío cuentan la verdadera historia de las primas de riesgo. Los precios del petróleo se han mantenido elevados desde que comenzó la guerra de Irán el 28 de febrero. El crudo Brent, de referencia internacional, cotizaba justo por debajo de los 107 dólares el barril el viernes por la mañana. El West Texas Intermediate, principal referente, subió alrededor de un 1,4% en el día, cotizando justo por encima de los 97 dólares el barril.
Estos aumentos de precios se traducen directamente en mayores costos de envío, lo que impacta el costo de los bienes para los consumidores a nivel mundial. El Estrecho de Ormuz, por donde pasa una porción significativa del petróleo mundial, sigue siendo un punto focal para estas preocupaciones. Cualquier interrupción allí tendría consecuencias económicas inmediatas y de gran alcance.
Kaja Kallas, jefa de política exterior de la Unión Europea, hablando en Chipre en una reunión de líderes de la UE, advirtió el viernes que cualquier futura conversación de paz entre EE. UU. e Irán sin la participación de expertos nucleares "terminaría con un Irán más peligroso". Kallas expresó su preocupación de que un nuevo acuerdo elaborado sin dicha experiencia podría resultar más débil que el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), el acuerdo de 2015 negociado por la administración Obama. El presidente Trump se había retirado unilateralmente de la JCPOA durante su primer mandato. Ese acuerdo se centró únicamente en el programa nuclear de Irán.
Bajo el JCPOA, Irán acordó permitir que el organismo de vigilancia nuclear de las Naciones Unidas, el OIEA, monitoreara su programa nuclear y asegurara el cumplimiento de los límites de enriquecimiento, a cambio del alivio de las sanciones. Trump había desestimado el JCPOA como demasiado débil, insistiendo en que Irán finalmente se vería obligado a aceptar un acuerdo que restringiera o eliminara más severamente su programa nuclear. Kallas enfatizó que un nuevo acuerdo también debe abordar los "programas de misiles de Irán, su apoyo a proxies, también actividades híbridas y cibernéticas en Europa". Sin un enfoque integral, afirmó, "terminaremos con un Irán más peligroso". Esto amplía el desafío diplomático. continúa atacando la red de proxies de Irán.
El programa Recompensas por la Justicia del Departamento de Estado anunció una recompensa de 10 millones de dólares por información que conduzca al líder de Kataib Sayyid al-Shuhada, Hashim Finyan Rahim al-Saraji. El aviso indicaba que al-Saraji lideraba el grupo, cuyos miembros han "matado a civiles iraquíes y atacado instalaciones diplomáticas estadounidenses en Irak", así como bases y personal militar estadounidense en Irak y Siria. Irak alberga varias milicias chiitas respaldadas por Irán, que forman parte de las Fuerzas de Movilización Popular.
Este grupo se formó después de la caída de Mosul en 2014 para formalizar las unidades de voluntarios que derrotaron al grupo Estado Islámico. Estas acciones de proxy complican la estabilidad regional. Militantes de otro grupo respaldado por Irán en Irak, Kata'ib Hezbollah, secuestraron a la periodista estadounidense Shelly Kittleson el mes pasado, aunque fue liberada más tarde.
Estos incidentes ilustran el costo humano directo de estas complejas maniobras geopolíticas. Esta red interconectada de acciones militares, declaraciones diplomáticas y cambios económicos subraya la volatilidad en todo Oriente Medio. Para los consumidores, el impacto inmediato se siente en el surtidor de combustible y en el aumento de los costos de los bienes transportados a nivel mundial.
Para las empresas, el aumento de las primas de seguro para el transporte marítimo a través de rutas marítimas críticas como el Estrecho de Ormuz seguirá reduciendo los márgenes. La estabilidad de las cadenas de suministro globales depende de la desescalada. Los números en el manifiesto de envío reflejarán el verdadero costo de las tensiones actuales.
Puntos clave: - Hezbollah rechazó formalmente la extensión de tres semanas del alto el fuego entre Israel y Líbano, citando las continuas "acciones hostiles" israelíes. - Persisten los intercambios de fuego transfronterizos entre las fuerzas de Hezbollah e Israel, y ambas partes se acusan mutuamente de violaciones de la tregua. - El presidente Trump ordenó a las fuerzas estadounidenses. - Los precios mundiales del petróleo subieron, con el crudo Brent cerca de los 107 dólares/barril, a medida que los mercados reaccionaban a la inestabilidad regional y a las posibles interrupciones del transporte marítimo. De cara al futuro, el enfoque inmediato estará en si se puede salvar el frágil alto el fuego, o si los rechazos actuales conducirán a un conflicto más amplio. Los esfuerzos diplomáticos continuarán buscando un camino para la desescalada, pero las declaraciones públicas de Hezbollah y EE. UU. indican obstáculos significativos.
Esté atento a cualquier movimiento militar adicional en el sur del Líbano y a lo largo del Estrecho de Ormuz, ya que estos serán indicadores clave de la trayectoria de la región. La dinámica de poder interna en curso dentro de Irán, particularmente la visibilidad pública de Mojtaba Khamenei, también deberá ser observada en busca de señales sobre la futura dirección de la política iraní y su impacto en el comercio. El mundo espera claridad.
Puntos clave
— - Hezbollah rechazó formalmente la extensión de tres semanas del alto el fuego entre Israel y Líbano, citando las continuas "acciones hostiles" israelíes.
— - Persisten los intercambios de fuego transfronterizos entre las fuerzas de Hezbollah e Israel, y ambas partes se acusan mutuamente de violaciones de la tregua.
— - El presidente Trump ordenó a las fuerzas estadounidenses "disparar y matar" pequeñas embarcaciones iraníes en el Estrecho de Ormuz, escalando aún más las tensiones entre EE. UU. e Irán.
— - Los precios mundiales del petróleo subieron, con el crudo Brent cerca de los 107 dólares/barril, a medida que los mercados reaccionaban a la inestabilidad regional y a las posibles interrupciones del transporte marítimo.
Fuente: CBS News









