La Comisión Federal de Comercio (FTC) de EE. UU. ha iniciado investigaciones sobre destacadas organizaciones médicas que apoyan la atención de afirmación de género para menores, una medida descrita por un exempleado de la FTC como "muy extraña". Desde julio de 2025, la agencia ha reorientado su enfoque para enmarcar la atención pediátrica de afirmación de género como un problema de protección al consumidor, según un informe de WIRED. Este desarrollo sugiere una expansión significativa del alcance de aplicación tradicional de la FTC.
En enero, la Comisión Federal de Comercio comenzó a emitir solicitudes de investigación civil (CIDs) a varios grupos sin fines de lucro. Estos instrumentos, similares a las citaciones judiciales, obligan a las organizaciones a proporcionar documentos y materiales para las investigaciones de la agencia. La Academia Estadounidense de Pediatría, la Asociación Profesional Mundial para la Salud Transgénero y la Sociedad de Endocrinología recibieron estas solicitudes, según informó WIRED.
La Oficina de Protección al Consumidor de la agencia está liderando estos casos, cambiando el énfasis operativo de la comisión. Responder a estas CIDs exige recursos sustanciales. Mila Becker, directora de políticas de la Sociedad de Endocrinología, declaró en un documento de apoyo a una moción para desestimar las CIDs que su organización proyecta costos que superan los $500,000.
Esta cifra no incluye semanas de tiempo de personal especializado, señaló. Para las entidades sin fines de lucro, explicó Becker, tales cargas financieras y de personal no se absorben fácilmente y tensarían significativamente los presupuestos operativos. Además, su organización posee documentos que pueden contener datos sensibles de pacientes o de salud, lo que requiere una anonimización exhaustiva antes de su divulgación.
Este cambio en la actividad regulatoria coincide con cambios específicos de personal dentro de la FTC. Glenna Goldis, exfiscal general adjunta del estado de Nueva York, se unió a la agencia aproximadamente al mismo tiempo que comenzaron estas investigaciones. Ahora se desempeña como subdirectora de proyectos especiales (niños y adolescentes), según una actualización reciente del organigrama de la FTC.
Goldis ha expresado públicamente opiniones firmes sobre la medicina de género pediátrica. En una entrevista de podcast, manifestó su deseo de "llevar a la bancarrota" a los médicos involucrados en dicha atención, esperando que perdieran tanto sus licencias médicas como de enseñanza. Un portavoz de la oficina del Fiscal General de Nueva York informó a WIRED que Goldis ya no trabaja para su oficina debido a una violación de los protocolos relacionados con actividades externas.
Las prácticas de contratación de la agencia también reflejan esta nueva dirección. A principios de este año, la FTC publicó ofertas de empleo para abogados cuyos roles se dirigen específicamente a investigaciones sobre la atención de afirmación de género. Estas ofertas buscaban abogados en los niveles más altos de la escala salarial federal, con un mandato claro de centrarse en "prácticas desleales y engañosas que afectan a niños y familias, incluidas las investigaciones relacionadas con el tratamiento de la disforia de género pediátrica". Esta contratación dirigida es inusual para la agencia.
Tradicionalmente, el trabajo de protección al consumidor de la FTC implicaba casos contra empresas que vendían productos de salud falsos, como curas no probadas para el COVID-19, o contra organizaciones sin fines de lucro que hacían un uso indebido de donaciones caritativas. Un exempleado de la FTC, que habló con WIRED, describió el giro de la agencia para apuntar a organizaciones sin fines de lucro en el ámbito de la atención de afirmación de género como "realmente extraño". Este individuo caracterizó además la práctica de contratar abogados para un proyecto específico, en lugar de para conjuntos de habilidades generales como la protección de datos, como "muy inusual". Los datos del manifiesto de envío revelan la verdadera historia aquí; la asignación específica de recursos a esta área indica una elección política deliberada. El presidente de la FTC, Andrew Ferguson, señaló sus intenciones con respecto a la atención de afirmación de género incluso antes de su nombramiento.
En un documento presentado al equipo del presidente Donald Trump antes de la toma de posesión, Ferguson esbozó planes para que la FTC combatiera la "agenda trans". Su estrategia incluía investigar a "médicos, terapeutas, hospitales y otros que impulsaron engañosamente la confusión de género, los bloqueadores de la pubertad, la terapia de reemplazo hormonal y las cirugías de cambio de sexo en niños y adultos, sin revelar pruebas sólidas de que tales intervenciones no son útiles y conllevan enormes riesgos". Esta postura preexistente ahora se manifiesta en las acciones de la agencia. En julio de 2025, la FTC anunció un taller titulado "Los peligros de la 'atención de afirmación de género' para menores". Este evento indicó claramente la intención de la agencia de considerar la atención de afirmación de género como una práctica engañosa. Durante el taller, Ferguson describió los bloqueadores de la pubertad como una "droga de entrada a una vida de costosas inyecciones hormonales y cirugías de cambio de sexo". También alegó que los proveedores médicos habían "persuadido" a las familias para que permitieran la atención de afirmación de género prometiendo que sería una "cura infalible" para los problemas de salud mental de sus hijos.
Sin embargo, los estudios indican que el acceso a la atención de afirmación de género reduce la depresión y la suicidalidad en adolescentes trans. Más de 100 miembros del personal de la FTC firmaron una declaración expresando preocupación por el taller, temiendo que pudiera llevar a la agencia a inmiscuirse en consultas confidenciales entre médico y paciente. Esta iniciativa de la FTC forma parte de un esfuerzo administrativo más amplio para atacar a las personas transgénero y su acceso a la atención.
El presidente Trump firmó una orden ejecutiva poco después de su toma de posesión titulada "Defendiendo a las mujeres del extremismo de la ideología de género y restaurando la verdad biológica en el gobierno federal". Esta orden se dirigió directamente a la comunidad trans, afirmando que "es política de los Estados Unidos reconocer dos sexos, masculino y femenino". La política comercial es política exterior por otros medios, y aquí, la política regulatoria interna se convierte en política cultural. Otras agencias federales también han perseguido objetivos similares. En julio de 2025, el Departamento de Justicia citó a médicos y clínicas que brindan atención relacionada con el género para menores.
Pam Bondi, entonces Fiscal General, declaró en ese momento: "Los profesionales médicos y las organizaciones que mutilaron a niños al servicio de una ideología retorcida serán responsabilizados por este Departamento de Justicia". Más tarde, en diciembre de 2025, el Departamento de Salud y Servicios Humanos anunció una prohibición para los hospitales que reciben fondos de Medicare y Medicaid de realizar atención de afirmación de género. Un juez federal anuló esta prohibición del HHS a principios de este mes, escribiendo que "este caso destaca la falta de seriedad de un líder con respecto al estado de derecho". Los desafíos legales se están acumulando. El exempleado de la FTC expresó su preocupación de que estos casos crearán un efecto paralizador entre los proveedores de atención médica. "¿Si la FTC va a perseguir a organizaciones sin fines de lucro fuera de su jurisdicción en estos temas particulares, qué pasará con cualquier grupo médico con fines de lucro?", preguntó el individuo, hablando con WIRED.
Los profesionales médicos podrían concluir que incluso mencionar la atención de salud trans en su práctica es demasiado arriesgado. Esto podría llevar a un cese silencioso de dichos servicios, reduciendo efectivamente el acceso a la atención. Siga la cadena de suministro de servicios médicos y verá una posible interrupción.
Luke Herrine, profesor asistente en la facultad de derecho de la Universidad de Alabama, especializado en derecho del consumidor, sugirió que atacar a las organizaciones sin fines de lucro específicas podría ser un objetivo en sí mismo. "Al ir tras los que establecen los estándares, parece que están tratando de decir que todo el campo de la atención de salud trans es inherentemente un engaño", dijo Herrine a WIRED. Esta estrategia tiene como objetivo desacreditar el consenso médico fundamental. Sin embargo, Herrine también señaló que las organizaciones sin fines de lucro que reciben CIDs podrían no ser los objetivos finales.
Sugirió que las CIDs podrían servir como un mecanismo para investigar otras entidades con fines de lucro. Basándose en su análisis de las respuestas de las organizaciones a las CIDs, Herrine cree que la agencia está tratando de "trazar dónde está la financiación" e identificar a los propios proveedores. Esta recopilación de datos podría informar futuras acciones de aplicación.
Por qué es importante: Estas investigaciones representan una redefinición significativa de la protección al consumidor, yendo más allá del fraude tradicional para desafiar las prácticas médicas establecidas. La tensión financiera sobre las organizaciones sin fines de lucro y el posible efecto paralizador sobre los proveedores de atención médica podrían restringir el acceso a la atención para jóvenes transgénero en todo el país. Este cambio también ilustra cómo los organismos reguladores pueden convertirse en instrumentos para agendas políticas y sociales más amplias, impactando no solo a industrias específicas sino al tejido mismo de los servicios de salud pública.
Altera el panorama de la atención. - La FTC ha iniciado investigaciones sobre importantes organizaciones médicas que apoyan la atención de afirmación de género para menores. - Estas investigaciones, que utilizan solicitudes de investigación civil, imponen cargas financieras y logísticas significativas a las organizaciones sin fines de lucro objetivo. - Las acciones de la agencia se alinean con esfuerzos administrativos más amplios para restringir el acceso a la atención de afirmación de género. - Expertos legales y exempleados de la FTC cuestionan el alcance de las investigaciones y su potencial para crear un efecto paralizador en los proveedores médicos. En el futuro, se espera que continúen los desafíos legales a las CIDs. La moción de la Sociedad de Endocrinología para desestimar las solicitudes pondrá a prueba los límites legales de la autoridad de la FTC en esta área.
Los observadores también estarán atentos a cualquier expansión de estas investigaciones para incluir a grupos médicos con fines de lucro o a profesionales individuales. Las implicaciones más amplias para el consenso médico y el acceso de los pacientes a la atención dependerán de los resultados de estas batallas legales y de cualquier promulgación de políticas posterior. Futuras sentencias judiciales darán forma al panorama.
Puntos clave
— - La FTC ha iniciado investigaciones sobre importantes organizaciones médicas que apoyan la atención de afirmación de género para menores.
— - Estas investigaciones, que utilizan solicitudes de investigación civil, imponen cargas financieras y logísticas significativas a las organizaciones sin fines de lucro objetivo.
— - Las acciones de la agencia se alinean con esfuerzos administrativos más amplios para restringir el acceso a la atención de afirmación de género.
— - Expertos legales y exempleados de la FTC cuestionan el alcance de las investigaciones y su potencial para crear un efecto paralizador en los proveedores médicos.
Fuente: WIRED









