Deezer, el servicio francés de streaming de música, informó el lunes que la inteligencia artificial representa ahora el 44% de toda la música nueva subida a su plataforma. Este auge, que se traduce en casi 75.000 canciones generadas por IA diariamente, ha intensificado los llamamientos a establecer estándares en toda la industria para abordar el posible fraude y proteger a los creadores. El CEO de Deezer, Alexis Lanternier, afirmó que la música generada por IA está "lejos de ser un fenómeno marginal", exigiendo una acción colectiva del ecosistema musical.
El enorme volumen de contenido de audio creado por máquinas que fluye hacia los canales de distribución digital subraya un cambio fundamental en la cadena de suministro global de la música. Lo que antes era un proceso centrado en el ser humano de composición, interpretación y grabación, ahora incorpora cada vez más la generación algorítmica en sus etapas iniciales. Esta afluencia de datos, gran parte de ella automatizada, presenta tanto una maravilla tecnológica como un desafío operativo significativo para plataformas como Deezer, que deben filtrar millones de nuevos archivos cada mes.
Las últimas cifras de Deezer revelan una tendencia acelerada. En enero de 2025, cuando la compañía implementó por primera vez su herramienta de detección de música con IA, identificó aproximadamente 10.000 temas de IA al día. Para septiembre de ese año, esta cifra se había triplicado hasta alcanzar los 30.000.
El ritmo siguió acelerándose, alcanzando las 50.000 subidas diarias en noviembre y las 60.000 en enero de 2026. La cifra actual de 75.000 temas por día, que asciende a más de dos millones mensuales, ilustra una escalada rápida y sostenida. Este crecimiento exige atención.
A pesar del torrente de nuevo material generado por IA, su consumo en la plataforma sigue siendo comparativamente bajo. La música con IA representa actualmente solo entre el 1% y el 3% del total de reproducciones, según los análisis internos de Deezer. Una parte significativa de estas reproducciones, el 85% para ser precisos, son marcadas como fraudulentas y posteriormente desmonetizadas por la compañía.
Esto sugiere que, si bien la creación de música con IA es prolífica, gran parte de ella no logra conectar con los oyentes o está vinculada a prácticas de streaming ilícitas. Alexis Lanternier, director ejecutivo de Deezer, enfatizó la necesidad de una respuesta unificada de la industria. "La música generada por IA está ahora lejos de ser un fenómeno marginal", afirmó Lanternier en un comunicado de prensa. Añadió: "a medida que las entregas diarias siguen aumentando, esperamos que todo el ecosistema musical se una a nosotros para tomar medidas que ayuden a salvaguardar los derechos de los artistas y promover la transparencia para los fans". Sus comentarios resaltan una preocupación no solo por la plataforma de Deezer, sino por la economía musical digital en general.
Las cifras del manifiesto de envío —o, en este caso, los registros de subida— cuentan la verdadera historia de la evolución de los flujos de contenido. Deezer ha tomado medidas proactivas para gestionar esta afluencia. En junio de 2025, se convirtió en la primera plataforma de streaming importante en etiquetar las canciones generadas por IA a nivel de plataforma.
A lo largo de 2025, la compañía identificó y etiquetó más de 13,4 millones de estos temas. Estas canciones marcadas se excluyen automáticamente de las recomendaciones algorítmicas, impidiendo que aparezcan en listas de reproducción editoriales curadas. Además, Deezer anunció recientemente que ya no almacenará versiones de alta resolución de temas de IA, una medida que podría reducir los costos de almacenamiento y potencialmente desincentivar su subida.
La postura de la compañía surge en un momento en que la música generada por IA ha comenzado a lograr un reconocimiento general, aunque con matices. Un tema creado con IA encabezó recientemente las listas de iTunes en cinco países: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Canadá y Nueva Zelanda. Este éxito comercial, por efímero que sea, contrasta fuertemente con las bajas tasas de consumo y la alta detección de fraude en Deezer.
Esto sugiere un panorama bifurcado donde parte del contenido de IA logra abrirse paso, mientras que la vasta mayoría permanece sin ser escuchada o es explotada. La opinión pública también refleja un enfoque cauteloso hacia la IA en la música. Una encuesta realizada por Deezer en noviembre reveló que el 97% de los participantes no podía diferenciar entre música totalmente generada por IA y composiciones hechas por humanos.
Este hallazgo por sí solo plantea preguntas sobre la autenticidad y la percepción del oyente. La misma encuesta reveló que el 52% de los encuestados cree que las canciones 100% generadas por IA no deberían incluirse junto con los temas hechos por humanos en las listas principales. Una mayoría aún mayor, el 80%, indicó que la música generada por IA debería estar claramente etiquetada para los oyentes, abogando por la transparencia.
Los enfoques variados entre los servicios de streaming subrayan la falta de un estándar universal en la industria. El servicio de streaming francés Qobuz anunció en febrero su intención de etiquetar el contenido generado por IA en su plataforma, alineándose con la estrategia de Deezer. Otros actores importantes, como Spotify y Apple Music, emplean métodos diferentes.
A menudo combinan filtros de contenido para identificar música con IA de baja calidad con esfuerzos para fomentar la transparencia, dejando en gran medida la responsabilidad del etiquetado a los distribuidores. Este enfoque fragmentado complica el esfuerzo global para regular y categorizar el contenido generado por IA. La política comercial es política exterior por otros medios, y en la era digital, esto se extiende a cómo las naciones y las plataformas gestionan el flujo transfronterizo de propiedad intelectual.
La situación actual con la música con IA refleja una etapa incipiente de esta negociación comercial digital. Sin reglas armonizadas para la identificación, atribución y monetización, persistirán las inconsistencias, lo que podría afectar a los artistas cuyo sustento depende de una compensación justa y una clara propiedad de su producción creativa. El costo económico se extiende más allá de los artistas individuales; afecta a todo el ecosistema de estudios, productores y sellos discográficos.
Este panorama en evolución hace eco de interrupciones pasadas en la industria musical, desde el advenimiento de la radio hasta el auge de las descargas digitales y el propio streaming. Cada salto tecnológico obligó a una reevaluación de los modelos de negocio, las leyes de derechos de autor y la definición de creación artística. El desafío actual con la IA generativa es, posiblemente, más fundamental, ya que impacta directamente en el origen de la obra creativa.
La cuestión de qué constituye la "autoría" en un mundo asistido por IA no es meramente académica; tiene implicaciones directas para las regalías y los derechos de propiedad intelectual. Para los consumidores, la proliferación de música generada por IA plantea preguntas sobre el descubrimiento y la confianza. ¿Cómo priorizarán los algoritmos el arte creado por humanos frente al contenido generado por máquinas?
¿Se diluirá la autenticidad de las listas y las playlists? La demanda de un etiquetado claro por parte del 80% de los encuestados indica un deseo de elección informada. Apunta a la necesidad de que las plataformas proporcionen una mayor transparencia sobre la naturaleza del contenido que alojan, permitiendo a los oyentes tomar sus propias decisiones sobre lo que consumen. - Deezer informa que el 44% de las nuevas subidas de música son generadas por IA, sumando 75.000 temas diarios. - A pesar del alto volumen de subidas, la música con IA representa solo el 1-3% del total de reproducciones, y el 85% de estas son marcadas como fraudulentas. - Deezer elimina los temas de IA de las recomendaciones y ya no almacenará versiones de alta resolución. - Una encuesta reciente encontró que el 97% de los participantes no podía distinguir entre música humana y música con IA.
La discusión en curso sobre la IA en la música probablemente se intensificará a medida que la tecnología mejore y su adopción se amplíe. Los organismos reguladores en diversas jurisdicciones podrían eventualmente pronunciarse sobre cuestiones de derechos de autor, atribución y compensación justa para los artistas humanos. La industria musical, incluyendo los principales sellos discográficos y asociaciones de artistas, necesitará colaborar en estándares comunes y mejores prácticas.
Esté atento a posibles asociaciones entre servicios de streaming para desarrollar sistemas de detección y etiquetado más robustos y unificados. La próxima fase implicará definir los límites de la creatividad y el comercio en un mundo cada vez más automatizado.
Puntos clave
— - Deezer informa que el 44% de las nuevas subidas de música son generadas por IA, sumando 75.000 temas diarios.
— - A pesar del alto volumen de subidas, la música con IA representa solo el 1-3% del total de reproducciones, y el 85% de estas son marcadas como fraudulentas.
— - Deezer elimina los temas de IA de las recomendaciones y ya no almacenará versiones de alta resolución.
— - Una encuesta reciente encontró que el 97% de los participantes no podía distinguir entre música humana y música con IA.
Fuente: TechCrunch
